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Bienvenidos al blog del OIMC. La idea es compartir ideas sobre los medios de comunicación y su relación con nuestra sociedad. No hay que olvidar que el "poder por el poder" no es la meta. Es el poder para transformar de manera constructiva nuestro mundo. De ahí que temas como la ciencia, el humor, la música, y por supuesto, las editoriales sobre política, son ineludibles. Cordialmente, Editor General del OIMC.
"Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar." Nelson Mandela
Hace algún tiempo edité y subtitulé al español un video con apartes del famoso discurso de Martin Luther King en el parque Lincoln Memorial de Washington. Se trata de "Tengo un sueño". Y a raíz de la elección de Barack Obama como el primer candidato de origen afroamericano por el Partido Demócrata a la presidencia, y luego, con su elección definitiva como presidente de los Estados Unidos de América, las visitas a dicho video se duplicaron en un sólo par de meses.
Así también ocurrió con los comentarios. La mayoría de ellos de usuarios muy emocionados, y que de una forma u otra afirmaban con mucho optimismo más o menos lo mismo: "Se cumplió el sueño". Pero por desgracia aún no se ha cumplido. El racismo sigue más vigente que nunca. De hecho la xenofobia viene en aumento a raíz de la crisis económica mundial. De manera que hemos avanzado, pero falta mucho aún.
Y para no ir más lejos, en Colombia se produjo una noticia que es muy buena y muy mala a la vez. Se trata del sonado caso de un fallo del juzgado civil de Cartagena de Indias en contra de dos discotecas llamadas La Carbonera y Q-Kayitodos, y que el 25 de diciembre de 2004 negaron el acceso a dos estudiantes por ser de raza negra. Apartheid presente en la orgullosa ciudad anfitriona del "Hay Festival".
El fallo obliga a los dueños de esos establecimientos a indemnizar a las víctimas por unos 100 millones de pesos (unos 50.000 dólares americanos), por los delitos de discriminación racial cometidos. Y si bien este fallo marca un categórico precedente en la lucha del Estado contra el racismo, no deja de ser paradójico que este tipo de casos se siga presentando en nuestro país. Pero ése exactamente es el punto de Nelson Mandela, cuando dice que tras terminar de escalar una montaña, viene otra. THL
Con toda seguridad usted ha visto o leído una crítica, parodia, sátira o burla sobre alguna obra literaria, película, canción, telenovela, etc, alguna vez en su vida. Sobre todo si es lector del OIMC. Y como es apenas natural, la única manera de criticar una frase emitida en un medio periodístico, o un libro por ejemplo, es citar textualmente dicha frase en primer lugar. De hecho podría hasta ser una obligación ética citar las fuentes de forma correcta y fehaciente, según el caso.
De la misma manera, cuando se parodia o critica una obra de arte, una película, o hasta un producto comercial por ejemplo, es imprescindible imitar al original en lo posible, y algunas veces, incluso utilizar el material original per se. Si uno quisiera por ejemplo analizar y/o criticar una estrategia publicitaria, sin duda alguna habría que recrear los elementos que la componen, tales como logos, frases, imágenes, sonido, etc.
Pero parodiar, criticar o satirizar obras sobre las cuales una editorial o multinacional de la industria del espectáculo por ejemplo ya poseen derechos de autor de antemano, no es tan fácil como parece. En la teoría legal aparece el famoso término del “fair use” (en inglés: “uso legítimo” o “uso razonable”). Se trata según la Wikipedia de “un concepto de la legislación estadounidense que permite, bajo ciertos requisitos, el uso de material protegido por derechos de autor.” En una página web de la Universidad de Stanforddan el siguiente ejemplo:
“Por ejemplo, si usted desea criticar a un novelista, usted debería tener la libertad de citar una porción del trabajo de la obra del novelista sin pedir permiso. Sin esta libertad, los poseedores de los derechos de autor podrían evitar cualquier crítica negativa sobre la obra del novelista. Desafortunadamente, si el dueño de los derechos de autor no comparte su interpretación de uso razonable, la disputa tendrá que ser resuelta en un tribunal de arbitramiento.”
Y si tal uso no es considerado como “uso razonable”, puede conllevar a indemnizaciones y acciones legales de diversa índole. Ello es especialmente cierto en el ámbito literario. Una excepción notable a este complicado panorama lo constituyen las parodias, según la misma Universidad de Stanford:
“Una parodia es una obra que ridiculiza a otra obra, usualmente una obra bien conocida. Los jueces entienden que por su naturaleza, la parodia demanda tomar una parte del trabajo original para ser parodiado. A diferencia de otras aplicaciones del uso razonable, está permitido el uso de una cantidad apreciable del material original para facilitar que “se conjure” al original.
Pero la mejor explicación que existe sobre el uso razonable o legítimo de materiales protegidos por derechos de autor, es sin duda el video de Eric Faden de la Universidad de Bucknell, y producido por la Media Education Foundation de los Estados Unidos. Según Sut Jhally, esta fundación se dedica a “producir y distribuir documentales de video para estimular el pensamiento crítico y debatir sobre la relación entre la posesión de los medios, su contenido comercial, diversificar la representación de las ideas y a sus representantes, y estimular la participación informada de los ciudadanos.”
Eric Faden utiliza múltiples escenas de archifamosas películas en dibujos animados de la compañía Walt Disney casi “descaradamente”, pero lo hace de una manera que crea una nueva obra, y lo hace en forma de parodia. De hecho se burla de la compañía representándola como una compañía ávida de dinero únicamente, a la vez que utiliza los queridos y admirados personajes de Disney a favor de su propia crítica. El video se ajusta con tal exactitud -y mucho humor- a las definiciones legales del uso razonable, que es por así decirlo, “intocable”. THL
Si desea saber más sobre las aplicaciones del "uso razonable" y/o "uso legítimo" de obras protegidas por derechos de autor, se recomienda que visite la web de la Universidad de Stanford: The Stanford Fair Use Project.
De vez en cuando en la vida surgen notables seres humanos, y que sin quererlo, se convierten en líderes de carne y hueso, en vez de vedettes de los medios, claro está. Aparentemente surgen de la nada, y desarrollan la capacidad de promover un cambio positivo para una comunidad de individuos como ellos, o incluso para el mundo entero. La lista de ciudadanos ejemplares es larga, y abarca múltiples aspectos de la complejidad de nuestro mundo. Me explico: uno piensa en la verdadera caridad y amor al prójimo sometidas a las más duras pruebas por ejemplo, y surge automáticamente el nombre de la albanesa Madre Teresa de Calcuta. Si se tratare de iniciativas por la paz mundial, sin duda alguna habría que pensar en el suizo Henri Dunant, el fundador de la Cruz Roja Internacional.
Si se trata de liberar una nación entera del yugo de otra, y sin el uso de la violencia, piensa uno en el hindú Mahatma Gandhi. Aunque el arquetipo del político audaz que logra transformar su propia nación, e inducirla a la autoreforma de sus propias instituciones, corresponde sin duda alguna al ruso Mijail Gorbachov, con su "glasnost" y con la famosa "perestroika", en mi opinión. Y últimamente se habla mucho de Martin Luther King, el líder revolucionario y activista por los derechos civiles que combatió la cobarde y sistemática discriminación contra la raza negra, y fue vilmente asesinado, pero nunca olvidado. Algo parecido podría decirse del surafricano Nelson Mandela. Sin ellos, seguro estoy de que no hubiera sido posible la elección del primer presidente de origen afroamericano de los Estados Unidos de América, Barack H. Obama.
Ninguno de los anteriores héroes de la historia contemporánea logró su obra sólo. Más bien lo que ocurre es que tuvieron la iniciativa individual de luchar por una idea altruista, y supieron inspirar a millones de personas del globo para unirse alrededor de esa idea surgida a partir de sí mismos, convirtiéndola en una causa común. Y lo hicieron sin violencia e intereses personales de por medio. Sus acciones bien podrían calificarse de “humanitarias”, si se quiere. Aunque el término preciso sería “humanista”, en mi opinión. La otra cara de la moneda la componen individuos corruptos que enarbolan supuestas “causas humanitarias” en su provecho personal, o el de una organización al servicio de otros intereses, lamentablemente.
La causa de la libertad Las luchas más significativas alrededor del planeta sin duda alguna se correlacionan con la defensa de los derechos humanos, el combate contra el hambre, el intento por erradicar las mal llamadas “enfermedades del tercer mundo”, y últimamente la lucha por el medio ambiente y contra el calentamiento global. Dentro de la primera “categoría” citada –la de los derechos humanos-, se destacan la lucha por la vida, por la igualdad de oportunidades y la no discriminación, y por supuesto, por la mancillada libertad. Pero el de la libertad es un término muy amplio, y quizás el más complejo de todos.
En Occidente se hace mucho énfasis en la “libertad de expresión”, pero para quienes vivimos en Colombia, el significado es desgarradoramente más simple: se trata en una primera instancia de la libertad per se, es decir, no ser limitado por -o ser prisionero, cautivo o rehén- de otro sujeto de manera arbitraria e ilegal. La indignación nacional por este delito dio origen a la más grande marcha de protesta de Colombia y el mundo en favor de la libertad, y justo este cuatro de febrero se celebra un año de este acto cívico sin precedentes: "No más FARC". Tal es el caso del delito del secuestro, llámese “político”, “extorsivo”, o “simple”. Pero ambas formas del delito, es decir tanto el que atenta contra el derecho a la libre expresión, como el que atenta contra la libertad física del individuo, están sórdidamente entrelazados entre sí.
Y lo que es más grave, de la misma manera que individuos enarbolan con franca falsedad ideológica la bandera de la libertad, recurren luego a otros métodos carentes de cualquier noción de ética o moral, como cuando tratan de representarse a sí mismos como "defensores desinteresados" de algún bien común como los anteriormente descritos. O peor aún, presentar una liberación como un “gesto noble y humanitario”, cuando en realidad se está resarciendo un delito cometido contra ciudadanos inocentes. Para ello se valen del poder de algunos medios de comunicación, de estratagemas ampliamente conocidos como la “guerra sucia” o la “desinformación”. Y claro está, la intimidación es también una estrategia empleada, si bien las dos primeras de por sí ya son bastante intimidatorias.
La libertad de prensa en Colombia El panorama de la libertad de prensa por ende es muy complicado. Por un lado están los crímenes y amenazas contra periodistas idóneos que tratan de ejercer su sagrada labor de informar. Dicha labor muchas veces les cuesta incluso la vida. La brutalidad contra la valiosa labor del periodista que es auténtico y no manipula la noticia, y que trata de ejercer su labor en las más sórdidas circunstancias imaginables algunas veces, no reconoce ideologías ni colores políticos. Se han amenazado y asesinado periodistas en nombre de todas las supuestas ideologías y causas en Colombia, en Latinoamérica, y en el mundo entero.
Pero de la misma manera, y de forma lamentable, también hay periodistas que han utilizado los medios para su propio provecho, o el de alguna oscura causa que pretenden disfrazar de legítima, logrando con ello el desinformar, difamar o poner en peligro las vidas de muchas personas. Una permanente crítica por su falta de ética profesional ha recibido Jorge Enrique Botero, polémico periodista fundador de Telesur, e integrante de la comisión “Colombianos por la Paz”, que justo ayer supuestamente buscaba facilitar la entrega de cuatro militares secuestrados por el grupo terrorista de las FARC.
So pretexto de “facilitar” el proceso de liberación de los cuatro militares, declaró Jorge Enrique Botero en una rueda de prensa posterior a dicha liberación dirigida a sus colegas que, no pretendía “chiviarlos” cuando decidió transmitir informaciones en vivo y en directo sobre la liberación para el canal Telesur, sino denunciar el supuesto “acoso de las fuerzas militares” del Estado. Afirmó que sólo con este medio habría logrado comunicarse mediante un teléfono satelital. También aprovechó para negar rumores de sus propios colegas, y según los cuales habría recibido veinte mil dólares por unas fotografías cedidas a la agencia de noticias Associated Press (AP). Ante el supuestamente amenazante sobrevuelo en la zona de liberación de un avión de la Fuerza Aérea Colombiana, quiso este periodista entonces “darle la palabra a la guerrilla”.
Estas palabras fueron emitidas textualmente en una transmisión en vivo y en directo para Telesur, y retransmitidas por City TV a eso de las 11 PM. Luego añadió Botero que, también quería “resarcir el horrible daño” causado a Telesur por la utilización de sus logos por parte de los falsos periodistas -militares encubiertos- de la famosa Operación Jaque, la misma que dio la libertad a quince secuestrados, entre ellos 11 militares colombianos, los tres contratistas norteamericanos, e Ingrid Betancourt. Y afirmó que gracias a su decisiva acción de “darle la palabra a la guerrilla”, se salvó la operación humanitaria. *
Mercaderes del dolor humano Pero este no es un caso aislado. En abril de 2006 por ejemplo, se publicaba en el OIMC una crítica sobre ética periodística a partir de la controversia que surgiera con un libro del periodista Jorge Enrique Botero, en un artículo titulado: "Dándole duro a Jorge E. Botero". Dicho libro fue objeto de duras críticas por su falta de ética en la forma de redacción y promoción del libro, nada más ni nada menos que por parte de los periodistas Héctor Abad Faciolince en la Revista Semana, y María Elvira Samper en la Revista Cambio. El OIMC respaldó -y sigue respaldando- abiertamente estas críticas, toda vez que la libertad de expresión no es un bien exclusivo de los periodistas. A la gran polémica, y que fue desatada por opiniones de los propios colegas de Botero, éste respondería defendiendo su obra con el argumento de que gracias a ella el mundo supo de la existencia de Emmanuel, el hijo de de la ex secuestrada Clara Rojas-nacido en cautiverio-, así como de la vida de otros secuestrados.
La controversia sobre la falta de idoneidad profesional y ética de Jorge Enrique Botero ha trascendido los límites de los grandes medios. A partir del artículo del OIMC de abril de 2006 citado aquí precisamente, surgen señalamientos o insinuaciones de muy baja factura moral e intelectual en contra del OIMC por parte de un defensor de la vida y obra de Botero precisamente. Se trata de un blogger que dice llamarse Nathan Jaccard, y que escribe una reseña biográfica en agosto de 2008 titulada: “Contra viento y marea”, en un blog llamado “Chapinews”. De acuerdo a una etiqueta al final del artículo en cuestión, se trata de una reseña escrita supuestamente para el Centro de Estudios de Periodismo (CEPER) de la Universidad de los Andes:
Sus colegas le reprochan [a Jorge E. Botero] de ser a veces muy exagerado, demasiado extremo y de creerse superior a los demás. María Elvira Samper, de la revista Cambio, cree que “alimenta el morbo nacional”. Una misteriosa organización que se esconde detrás del nombre de Observatorio Independiente de Medios de Colombia (OIMC) declara que Botero se aprovecha del dolor ajeno, “se beneficia del amarillismo humano con el fin de lograr un objetivo económico, político o simplemente egocéntrico”.
¿Cómo interpretar eso de “misteriosa organización”? Más aún, ¿cómo interpretar que dicha supuesta "organización", se “esconde” detrás del nombre del OIMC? Los lectores habituales de este blog conocen perfectamente la identidad del autor. No es un secreto. Basta con entrar a cualquiera de los blogs anexos del OIMC, o dejar un comentario y preguntar, o más fácil aún, hacer clic en el enlace “Editor General” en el encabezado de este blog. Sin embargo, son muchos los bloggers que de forma anónima o con un “nickname” emiten sus opiniones, y por diversas razones que sólo ellos sabrán a cabalidad. Y me atrevo a decir que todos ellos, bien sean contrarios o afines a las ideas usualmente expresadas en el OIMC, no permitirían cuestionar su propia idoneidad como bloggers o “periodistas ciudadanos” por el hecho de ser anónimos.
Peor aún, ¿por qué se acusa a un modesto blog como el OIMC, de ser una “misteriosa organización”? ¿Cuál es la supuesta “motivación” de esa “organización misteriosa llamada OIMC”, según el supuesto autor, de la supuesta reseña del CEPER? A buen entendedor, pocas palabras. Guerra sucia en contra de quienes nos atrevemos de disentir con justa causa de este tipo de individuos. Y qué vueltas da la vida, pues se trata nada más ni nada menos, de un supuesto admirador, aprendiz, o redentor de Jorge Enrique Botero en este caso. Aún así, hay que reafirmar que el verdadero periodismo es, y sigue siendo -por supuesto-, la más noble y justa de las causas, cuando se ejerce con la ética y altura que corresponde a esta profesión, y su único compromiso es con la verdad.
Aunque el periodismo ejercido por ciudadanos sin experiencia profesional o formación académica en el campo, es sin duda mucho más difícil, como es el caso de quien les escribe. Sobre todo por la inmensa soledad que se siente cuando se es objeto de un ataque personal o señalamiento sin ningún fundamento, a no ser que llamar “amarillista” a un periodista, sea un delito. Al principio de este artículo sin embargo, hablaba del maravilloso “poder de uno”. Pero ciertamente no soy, ni pretendo ser Mijail Gorbachov, ni Mahatma Gandhi, o Martin Luther King. Y definitivamente no soy la Madre Teresa de Calcuta. No soy más que un ciudadano común y corriente -ingenuo eso sí-, porque creo en el “poder de uno” –a pesar de todo-, en el “poder de la palabra”, en la “pluma como espada”, y lo más importante, en el apego irrestricto a la verdad. Por todo esto, a Dios me encomiendo. Thilo Hanisch Luque.
DC Excelentísimo y nunca suficientemente ponderado, dignísimo estadista revolucionario, y querido camarada, Señor Presidente de la República Bolivariana del Ecuador, Dr Rafael Correa: ¿Qué lo motivó a reinstaurar la medida de exigirle a los ciudadanos colombianos el certificado de antecedentes judiciales, y por qué se exige además ahora que sea validado por la Cancillería de Colombia?
DC ¿Por qué se decidió exigir el sello de la Cancillería? ¿No era suficiente con el certificado de antecedentes judiciales?
RC Desafortunadamente nosotros, el pueblo ecuatoriano, tenemos la percepción de que todos los delitos de lesa humanidad, atracos, secuestros, robos, contrabando, prostitución y enfermedades venéreas asociadas, narcotráfico, violencia política, accidentes de tránsito, productos defectuosos y/o falsificados -por mencionar unos pocos males asociados-, o bien se correlacionan de manera directa con delincuentes de nuestro amado pueblo hermano de Colombia, o bien, cuando hay ciudadanos ecuatorianos de por medio -que no voy a negarlo que también los hay, porque soy un hombre íntegro, objetivo, honesto y sincero, y sin manchas de sangre en sus manos-, éstos han sido mal influenciados por otros colombianos. El ecuatoriano por sí mismo es puro y bueno por naturaleza, e incapaz también por naturaleza..., de pecar, quiero decir. Pero la sociedad colombiana lo corrompe. De una forma directa o indirecta, hay un colombiano detrás de cada mal ecuatoriano, aunque admito que los brasileros, que también son nuestros hermanos, han tratado de cobrarnos deudas indignas e ilegítimas, dizque por construirnos hidroleléctricas defectuosas, pero ésta sí es una excepción como se lo manifesté personalmente a mi honorable colega Lula Da silva del Brasil, y quien a diferencia del presidente colombiano, me mostró respeto vendiéndole al contado a nuestro gobierno un nuevo avión presidencial, a la altura de la dignidad del primer mandatario ecuatoriano, o sea yo. Pero bueno, no me voy a salir del tema, pues como mandatario digno de una nación digna, soy intachable..., hasta en eso.
DC Claro presidente, usted sí le da la cara a los problemas con mucha dignidad, por no hablar de otro presidente al norte de aquí, y que usted y yo sabemos quién es, pero que no mencionaré, para seguir su valioso y digno ejemplo de no salirme del tema. Pero cuénteme presidente, ¿y el sello de la Cancillería para qué es?
RC Queremos estar doblemente seguros de que los colombianos que visiten ésta, su patria hermana, sean dignos de visitar y transitar nuestra patria digna. Desgraciadamente varias fuentes de alta fidelidad de las agencias de inteligencia ecuatorianas, descubrieron que no sólo la cédula de ciudadanía es susceptible de ser falsificada. De hecho el certificado de antecedentes judiciales también podría falsificarse, eventualmente. Aprovecho así para desmentir la cobarde y vil infamia del canciller colombiano en el sentido de que se trata de una medida xenófoba. Amamos al pueblo colombiano, nuestro problema es con el ineficiente gobierno colombiano, que fumiga las plantaciones de cocaína a escasos 10 km de nuestra frontera, trayendo daños a la salud de ecuatorianos inocentes de nuestro lado soberano. A los colombianos no les afecta claro, a los pocos indignos quiero decir, pues ya están acostumbrados a convivir con el mal. Pero sabemos que hay colombianos dignos como usted que no le hacen el juego a esa sarta de infamias contra ciudadanos inocentes que sólo buscamos una revolución pacífica para toda América Latina, sin exclusiones. Por eso les permitimos a quienes nos demuestran respeto, hacer negocios aquí, y hasta vivir aquí, en este paraíso del nuevo socialismo. Somos amplios y tolerantes por naturaleza. Hasta les permitíamos en el pasado a los entrenadores colombianos como Enrique Peña formar a nuestros insignes deportistas, como el marchista y medallero olímpico ecuatoriano Jefferson Pérez, o dirigir la Selección de Fútbol del Ecuador y llevarla a al primer mundial de fútbol en su historia, como con el 'Bolillo' Gómez. Siempre estaremos listos a tenderle la mano a los colombianos dignos de pisar nuestro territorio.
DC Presidente, perdóneme que insista, pero, ¿el sello de la Cancillería de Colombia no podría falsificarse también?
RC Por desgracia está usted en lo cierto. Pero como buen político pragmático que soy, pues ya lo había previsto. Es más: voy a adelantarle una chiva. No había querido decírselo, pero de acuerdo a información infalible del servicio de intercambio de inteligencia con los servicios secretos de los estados afiliados al ALBA, o sea Nicaragua, Venezuela y Bolivia entre muchos, pero muchísimos otros pueblos dignos, también podría falsificarse ese sello o apostilla de legalización. Por eso es probable que esta blanda medida adicional que no va en contra de nuestros amados hermanos colombianos, es decir, aquellos hermanos colombianos que son dignos como mi pueblo ecuatoriano, y no votaron por el infame presidente colombiano, o sea por Álvaro Uribe Vélez, tenga que endurecerse. Como el gobierno del Ecuador representa un pueblo digno, respeta sus compromisos internacionales, y no puede por ello imponerle la visa a los ciudadanos colombianos, pues existen convenios internacionales que lo prohíben. Por eso creemos que esta es una medida transitoria, mientras llegamos a una solución definitiva. Ahora que no se vaya a decir por parte del infame gobierno colombiano que el Ecuador busca entorpecer o dificultar inútilmente el libre tránsito por el territorio soberano del Ecuador de una nacionalidad en particular. ¡Qué cínicos!
DC ¿Qué otras medidas han contemplado?
RC Como el pueblo del Ecuador es un pueblo digno, estamos estudiando una medida consistente en permitir el ingreso de colombianos dignos de entrar a territorio soberano ecuatoriano, siempre en cuando renuncien a su nacionalidad indigna. Pero es una medida muy audaz, por lo que estamos viendo como implementarla progresivamente en asocio con los otros gobiernos hermanos y amigos de la región que integran el ALBA. De esta manera los profesionales colombianos, tales como arquitectos, médicos, economistas, intelectuales, entrenadores de fútbol, ingenieros, artistas, abogados, comerciantes, profesores de colegio y universitarios, plomeros, electricistas, panaderos, cantantes, futbolistas, y un largo etcétera, podrán seguir beneficiándose de nuestras robustas economías y sistemas de gobierno dignos y equitativos, y encima, podrán ser uno de nosotros convirtiéndose en dignos ciudadanos ecuatorianos, y librarse de una vez por todas de ese terrible estigma de ser colombiano. Estigma que nosotros no hemos propiciado, sino las invasiones cobardes y viles contra ciudadanos prístinos e inocentes, y con sus acusaciones cobardes y nefastas en contra de los funcionarios públicos de mi gobierno legítimo. El gobierno de un pueblo digno y soberano, cuyo mandatario puede dar la cara sin vergüenza, porque tiene sus manos libres de sangre.
DC Excelentísimo presidente, ¿pero no hay ya demasiados colombianos en Ecuador?
RC Sí, pero nosotros somos un pueblo digno y generoso, y además queremos que más colombianos se beneficien de ser ecuatorianos para que se integren a esta revolución pacífica y socialista del siglo XXI. Ahora que el infame gobierno colombiano no vaya a decir que es que nosotros no hemos acogido con la mano tendida a suficientes profesionales colombianos de los perfiles anteriormente descritos. Claro que si no vienen más, ya hemos asegurado el futuro de nuestra nación con la integración bolivariana con otros pueblos latinoamericanos muy dignos como los anteriormente descritos, además de asegurar generosos empréstitos con otros pueblos de altísimo perfil intelectual, científico, moral, ético y social -como el nuestro-, como la República Islámica del Irán, por ejemplo. Se trata de deudas legítimas y legales, a diferencia de las deudas contraídas por gobiernos indignos que me precedieron. Y claro, los vasallos del Imperio yanqui dirán que dizque allá no respetan a las mujeres, o repetirán la vieja mentira de que por allá las torturan y matan inpunemente. Seguramente también negarán que los gobiernos hermanos de Venezuela, Nicaragua y Bolivia han logrado un desarrollo de sus instituciones políticas sin precedentes en el hemisferio, sólo equiparable al nuestro. Pero no nos dejaremos amedrentar por la mentira y la calumnia. Somos, y seguiremos siendo, un pueblo digno. Y vendrán más asociaciones con pueblos libres y de principios morales incuestionables como Correa del Norte, o el heroico gobierno de la resistencia antifacista del Hamas en la Franja de Gaza (Palestina), e incluso hasta Birmania. No sobra decir que es éste un perfil verdaderamente internacional. De esta manera estamos preparándanos para la globalización, sin depender de gobiernos arrogantes y sumisos a los intereses de países imperialistas. Cómo diría mi hermano de sangre y estimado colega revolucionario, Hugo Chávez Frías de Venezuela, esta revolución es irreversible.
DC Para terminar, su inminencia, ¿qué pasará ahora con la economía ecuatoriana, cuando han bajado los precios del petróleo, y qué pasará con la Comunidad Andina y los tratados de libre comercio con los Estados Unidos y la Unión Europea?
RC El pueblo ecuatoriano es un pueblo digno, libre y soberano, y por lo tanto exige respeto. De manera que no necesitamos de nadie, y no vamos a permitir que nos sigan explotando y maltratando, mientras le compramos productos a países que de forma irrespetuosa critican nuestro incuestionable liderazgo. ¿Quién dijo que sólo se pueden hacer negocios con la Unión Europea o los Estados Unidos? Además esos países nos quieren cobrar deudas ilegítimas e indignas. No le haremos más el juego al capitalismo salvaje, ni le compraremos productos a vecinos que violan la soberanía de un territorio soberano y digno como lo es el Ecuador, y nos contaminan con sus problemas de narcotráfico. Problema con el cual éstos pueblos que somos dignos, no tenemos nada que ver. Y yo no soy marioneta de nadie. Y ahora que el infame gobierno colombiano no vaya a decir que es que éstas manos están manchadas de sangre, o que tenemos contubernios con fuerzas armadas beligerantes como las Farc o el Eln, a quienes no declararemos terroristas, porque no es nuestro problema, y no porque seamos cobardes. Porque óigase bien: no me dejo imponer de nadie eso de llamar "terroristas" al grupo beligerante de las Farc, porque soy digno. Que protejan ellos -los colombianos- su lado de la frontera, y que detengan a los terroristas de los paramilitares. Sí, para que vea, a ellos sí los llamo terroristas, porque no soy un cobarde ni tengo asociaciones por debajo de la mesa con nadie, sino que soy un “berraco”, como dirían por allá en Colombia mis amados hermanos de la lucha. Los que son dignos, claro.
DC Gracias por esta detallada y sincera entrevista su excelencia, y por todo lo demás..., usted me entiende...
RC Gracias a usted por su objetividad e imparcialidad, y un abrazo a todos los colombianos dignos, y que como usted han dado ejemplo…, renunciando a ser colombianos para ser ecuatorianos. ¡Patria, socialismo o muerte!THL
ACTUALIZACIÓN DEL 10 DE FEBRERO DE 2009 (OJO: NO ES SÁTIRA) - EL TIEMPO:"Ecuador tiene relaciones con Farc de una u otra forma", reitera fiscal antinarcóticos de ese país: "Jorge Solórzano, quien tiene a su cargo la investigación contra el ex funcionario del gobierno ecuatoriano José Chauvín, dijo que su país tiene "problemas de penetración con las Farc".(..).A las declaraciones del fiscal antinarcóticos se suman las del ex jefe de inteligencia del Ejército ecuatoriano, coronel (r) Mario Pazmiño, quien desmintió a Chauvín, quien aseguró que el encuentro fue en territorio colombiano. Las reuniones "difícilmente pudieron realizarse en Colombia, como aseguró el primero, y es muy probable que hayan sido en Ecuador, dijo Pazmiño.". /"Los tres hermanitos" - Columna de Andrés Hurtado García: "..(..)..Y en segundo lugar quiero recordarle, Correa, que usted tuvo que cambiar hace un tiempo a sus policías de inmigración en Rumichaca, por su pavorosa corrupción, situación que no ha cambiado.(..)..Al ver al pobre colombiano en esa situación dicen que le arreglan todo por unos 70 dólares.(..).No venga, pues, Correa, a hablarnos de moralidad. Usted, amigo, hace daño a su país, porque apreciable porcentaje de la riqueza de Ecuador se debe al empuje de colombianos establecidos allí y porque perjudica al turismo."/"Correa debe dejar la pataleta" - Columna de Mauricio Vargas: "..(..)..Ignacio Chauvín, un asesor clave del ex ministro de Gobierno y Seguridad Gustavo Larrea, acaba de ser detenido, por orden de la justicia ecuatoriana, por sus nexos con una red de narcotraficantes vinculada a las Farc. Tanto Chauvín como Larrea han sido muy cercanos a Correa y tenían posiciones de liderazgo en su partido, Alianza País.(..)..El escándalo le pega a la credibilidad de Correa. Primero, porque durante casi un año, él había sido vehemente y reiterativo a la hora de rechazar las acusaciones que conectaban a funcionarios suyos con las Farc."
Ha sido una posición bien firme e inquebrantable, el apoyo irrestricto por parte de quien les escribe, a la exitosa política de seguridad democrática del gobierno colombiano. Digan lo que digan quienes se oponen al gobierno de Álvaro Uribe Vélez, y a los estoicos y heroicos esfuerzos de nuestras Fuerzas Armadas legítimamente constituidas, esa política ha dado golpes contundentes contra muchos de los terroristas y cabecillas de los grupos armados al margen de la ley, y principalmente en contra de los líderes y mandos medios de la guerrilla de las Farc y de las Auc. Sin embargo hay algunas actitudes ambiguas en esa lucha contra el crimen organizado, que debieran corregirse.
Algunas de esas pocas actitudes cuestionables se relacionan con la política de recompensas. Hasta ahora, toda la política había tenido un asidero de legitimidad incuestionable, por cuanto se trataba de impulsar a los criminales a que se delaten entre sí, o se sometieran a la justicia obteniendo algunos beneficios jurídicos y/o económicos según el caso, o que personas que por diversas circunstancias están al tanto de informaciones claves para la estrategia militar y policial, suministraran dicha información a las autoridades a cambio de un dinero y de la protección de su identidad y/o relocalización geográfica mediante algún programa tipo “Protección de testigos”. Bajo ese esquema se han obtenido valiosas informaciones, que han conllevado no sólo a los archiconocidos escándalos de la "parapolítica" y la "farcpolítica", sino que también han redundado en la neutralización de peligrosos criminales de manera legítima -si bien polémica en opinión de algunos-. Así han sido dado de baja siniestros enemigos del orden público, tales como alias Iván Ríos y alias Raúl Reyes, entre muchos otros.
Mientras tanto las autoridades de la capital ofrecen 10 millones de pesos, algo más de 5.000 dólares, por información que permita localizar y rescatar a un bebé secuestrado el día de hoy en Bogotá. El menor fue raptado dentro del propio apartamento de su madre. Claro es que la vida no tiene precio, pero no deja de ser exótico que la “tarifa” para el cadáver del deplorable criminal y asesino del tal alias Tirofijo valga mucho más para las autoridades, que la recompensa ofrecida para lograr obtener información que permita rescatar un niño sustraído de manera violenta, aunque con vida -hasta donde se sabe-, del hogar de su progenitora. Sea éste un llamado respetuoso y cordial de atención a nuestras autoridades, no una de esas críticas insensatas y superfluas de políticos inescrupulosos de la oposición contra nuestros militares y policías, quienes arriesgan su pellejo para darnos la paz y la libertad, y cuya tarea merece el más alto reconocimiento y apoyo por parte de nosotros los ciudadanos. Pero no le hagamos el juego a la delincuencia común, capaz de ser tan vil, asesina e inhumana, como los grupos armados ilegales que esperamos sean erradicados y desterrados por siempre de nuestra amada patria, junto a la delincuencia común, claro está. THL
ACTUALIZACIÓN 29/05/08: RCN: 'Rescatado el niño Joel Paolo Pinto en Bogotá' - "Las autoridades rescataron sano y salvo al niño Joel Paolo Pinto (en la foto), quien había sido secuestrado en Bogotá, y detuvieron a cuatro presuntos secuestradores. La noticia fue confirmada en RCN por el coronel Humberto Guatibonza, director del Gaula de la Policía".
El siguiente melodrama transcurre en Bogotá, durante una supuesta fría madrugada de un domingo. Para empezar, digamos que en algún lugar del barrio del 20 de Julio al sur de la capital, ocurre lo siguiente: “Mijito…, ¡levántese que ya van a ser las cinco [de la mañana], o sea que ya empieza la ciclovía!” Horas antes, en Suba, al norte de la ciudad [a eso de las tres de la mañana], “Mijita, ¡póngase ya el uniforme [camisa de color amarillo chillón, pantaloneta rojo también chillón] de guardián de la ciclovía, y salga ya, o si no va llegar tarde a su puesto de control!”.
Para los "de afuera", y que de pronto no saben de qué carajos estoy hablando: la ciclovía bogotana es una tradición de más de veinte años, consistente en que algunas de las avenidas principales son cerradas al tráfico automotor durante las 7 AM y 2 PM, y las calles son invadidas por deportistas de rendimiento físico por determinar, como yo, pero con mucho corazón y ganas de hallar un sano espacio de recreación, y que quieren por ello apropiarse un rato de la ciudad y circular por ella a través de cualquier medio de transporte de tracción humana.
La propuesta de reforma de la Cámara de Representantes, y cuyo autor intelectual es José Fernando Castro Caicedo*, del partido de gobierno CAMBIO RADICAL [qué ironía lo de "cambio" y lo de "radical"], consistente en una dantesca madrugada para satisfacer las necesidades de una minoría a quienes sirven. Tremenda herejía y despelote en el día de descanso decretado por las mismísimas Sagradas Escrituras. Daño colateral producto de la “brillante iniciativa” de una parranda de congresistas desocupados, que quieren adelantar una actividad sagrada para muchos de los bogotanos por dos horas, la ciclovía de los domingos, de 5 AM a 12 meridiano. Congresistas inútiles que viven de nuestros impuestos y que no le han prestado ningún servicio de altura a la patria, y que ahora quieren meter el “mico” en cuestión como proyecto de ley, pasando además por encima del Concejo de Bogotá.
Primero que todo, que pobre manera de representar al interés nacional, y las necesidades verdaderamente apremiantes de la nación. Ahora resulta que los domingos es obligatorio facilitar las vías de transporte, para que Zutano pueda vender chorizo con arepa en algún local "New age" de la carretera a todos los enguayabados del fin de semana, y que no lograron entrar al famoso restaurante “Andrés, carne de res”, o a una de sus imitaciones y secuelas gastronómicas al lado de las polvorientas carreteras de la Sabana de Bogotá.
O quizás Fulano se retrasó el otro día para su partidito de golf en el “Club de Los Lagartos” [nombre que ni pintado para sus arribistas socios], o si no, lo que pasa es que las ventas de los grandes centros comerciales de Mengano podrían ser mucho mejores, si sus potenciales clientes no tuvieran que circundar en masa en sus carros por las calles congestionadas que son ciclovía a esa hora. Vías dizque congestionadas a raíz del cierre de las principales vías capitalinas, para facilitar un pequeño espacio de recreo y descanso a los ciclistas y deportistas ocasionales domingueros, o a los que trotan, o montan patines, o lo que sea, los domingos de 7 AM a 2 PM. La ciclovía es una de muy pocas ideas originales y de verdadero progreso democrático, 100% colombiana y bogotana.
En la ciclovía hay de todo. Ciclas bien cachetudas, hasta de marca BMW, PEUGEOT o MERCEDES BENZ, o marcas mejores aún pero de verdaderas fábricas de bicicletas, como JAMIS, BENNOTTO, RALEIGH, etc. Y hay las imitaciones, muy buenas por cierto. También hay ciclas dobles. Hasta he visto ciclas con remolque, donde un señor pedalea con cuerpo y alma para hacer avanzar a dos nietos y a su madre [¿o suegra?] entrada en años, y hacerlos parte del paseo. También hay un sinnúmero de minusválidos o discapacitados [no sé cuál es el nombre correcto ahora, pero de ninguna manera es peyorativo el uso de uno u otro término lingüístico], con unas adaptaciones increíbles, muchas veces creadas por ellos mismos, para impulsarse con tenacidad y decisión a través de las vías dispuestas con tal fin.
En la Avenida El Dorado por ejemplo, es común ver pequeñas filas indias de niñas de ocho a diez años más o menos, debidamente uniformadas y equipadas, y que patinan armoniosamente siguiendo las precisas instrucciones de su entrenador. Niñas que sueñan con alcanzar el podio y llevarse una medalla dorada, como la “Chechi Baena”, nuestra campeona mundial de patinaje. También hay los ciclistas clásicos, vestidos con una trusa de lycra narizona al mejor estilo de Lucho Herrera [el otrora campeón de la Vuelta a España y del Dauphiné Liberé, entre muchas otras hazañas deportivas], añorando quizás tiempos gloriosos del ciclismo colombiano.
También están los adolescentes y los cincuentañeros, ávidos por demostrarle al que sea que su temprana o tardía juventud no es obstáculo para demostrar quien es el rey de la velocidad a los que pertenecemos al grupo etáreo intermedio. De esa manera, sin proponérmelo, me he visto avocado a enfrentarme en heroicos duelos con varios desconocidos. Sigo invicto por cierto, más que todo por resistencia. Aunque admito que han existido algunos pocos, poquísimos, más veloces que yo. Pero esos no andan cazando duelos espontáneos conmigo, ni yo con ellos, para no perder mi invicto claro está. Ni pendejo que fuera.
Mujeres muy bellas, con cuerpos fantásticos y de todas las edades montadas en todo tipo de caballitos de acero. Cuando uno las va inspeccionando desde atrás, mucho antes de inspeccionar la parte frontal del motor vehicular, se lleva más de una sorpresa al constatar que en este terreno también hay modelos clásicos, dignos de ser coleccionadas y admiradas. También hay de las otras, de chasis torcido o de carga muy pesada. Muchas veces el motor humano es francamente desproporcionado para cierto tipo de armazones y sus relativamente pequeñas ruedas. Mujeres [y hombres también, por supuesto] que uno no sabe si fue que sacaron la cicla rosada modelo BARBIE de la hija, y al pedalear sus rodillas se elevan hasta el nivel de sus hombros, o casi, pues soy levemente exagerado.
En la contraparte masculina hallará usted incluso obras maestras artesanales que imitan una motocicleta HARLEY-DAVIDSON de alto cilindraje, y su orgulloso piloto debidamente vestido para la ocasión, con botas de vaquero con espuelas, y chaqueta de cuero negro que hace juego con las anteriores, y unas gafas de sol de esas por el estilo de LEE MAJORS, el protagonista del HOMBRE NUCLEAR. Algunos de ellos incluso fumándose un cigarrillo de marca nacional, como un PIELROJA, a la vez que impulsan su complicada maquinaria.
Hallará también gasolineras humanas por doquier, con biocombustible a base de jugo de naranja fresco recién exprimido, o si lo prefiere, una recontradulce PONY MALTA o gaseosa artificial, y que al final del paseo uno no sabe si podría estropeársele la combustión interna por unas amibas, o por una falla grave de deshidratación osmótica inducida. Si tiene hambre, puede degullir un pan o un roscón acompañados de mortadela o salchichón de dudoso origen, y sabor algo precario, pero eso sí, matan el hambre de una.
Mujeres bellas en vehículos que no les hacen honor, y vehículos bellos mal motorizados. Supongo que lo mismo podría decirse del género masculino, pero esa no es mi especialidad. Ciclas lobas, modernas, arcaicas, bien o mal mantenidas, pobres y ricos, feos y bonitos…, todos los que asistimos a la ciclovía hacemos parte de la democracia. Y aceptamos a nuestros semejantes, y convivimos con él [ellos], o al menos, nos toleramos. Y francamente creo hablar por todos los millones de bogotanos que amamos esa muchas veces única alternativa de ocio y deporte en nuestras vidas, cuando rechazo este perverso proyecto de adelanto del horario.
Nadie en su sano juicio saldrá a las 3 o 5 de la mañana, para constatar si eso de la inseguridad y los atracos, es cierto o no. Nadie, que no sea un fanático del deporte o una persona que odie el bello arte de quedarse pegado a las cobijas en la mañana, saldrá madrugado para hacerle el favor a Fulano, Zutano o Mengano. Ellos no representan el bien común, ni la voluntad de la mayoría, ni mucho menos su proyecto de reforma de nuestra ciclovía lo hace por ellos.
Además, con el tiempo, al constatar que casi nadie usa la ciclovía en la madrugada, terminarían recortando el horario de 7 AM a 12 PM, con toda seguridad. Y eso por no mencionar el hecho de que durante varios festivos y domingos la nueva alcaldía no instaló ciclovía dizque para facilitar el retorno de automotores que volvían de vacaciones. De nuevo ganó el automóvil. Además la mayoría de personas llegan en horas de la tarde o de la noche, porque madrugar simplemente es incompatible con la noción de descanso o vacaciones, como ya decía. En los países escandinavos de pronto sea al revés, pero esto no es Escandinavia, definitivamente.
De hecho, yo salgo entre las 12 del mediodía y las 2 PM, porque a esa hora hace un sol espectacular, y porque antes estaría pegado a las cobijas, como ya decía. Y para mi sorpresa, la gran mayoría de bogotanos salen a esa misma hora. El domingo no es un día laboral, y presuntamente no es un día comercial. Pero si de cuestiones comerciales y económicas se tratare, o de una mezquina y diabólica interpretación del bien común, habría que decir que miles de familia derivan un sustento de una labor como inflar llantas o reparar bicicletas al lado de la ciclovía, o vender jugos, mazorcas o sánduches de mortadela de que hablaba en el PARQUE NACIONAL, o a los costados de la calle 26 o carreras séptima y quince.
El tal Samuelito y el POLO DEMOCRÁTICO en cambio, ni saben diferenciar la parte de adelante o atrás de este “complejo” vehículo. Quizás porque él y los suyos, bueno, este..., ellos como que son muy amigos del tal Fulano, Zutano o Mengano, además de hipócritas profesionales, claro. Hágase extensiva la puya al alicaído y otrora glorioso PARTIDO LIBERAL, que ha traicionado sus principios históricos, y a muchos de sus ex partidarios [incluyéndome], para hacer alianzas oportunistas de todo tipo con los anteriores, y que no vienen al caso. Y es que su gobierno distrital ha cancelado varias ciclovías de forma injustificada, para mencionar sólo algunas, está la del 6 de enero y la del 23 de marzo de este año, como ya se señalaba.
Ahora que este proyecto fue una iniciativa de un partido político del gobierno central [uribista], nada más ni nada menos que CAMBIO RADICAL dirigido por el senador Germán Vargas Lleras, un político ahí sí que élite, y también de acendencia claramente liberal [Señor Vargas, a pesar de lo creído, yo creía en usted, ahora no cuente con mi voto ni de vainas]. Y éste si que menos sabe qué es una bicicleta, ni siquiera conoce de su existencia. Más fácil sería llevar al Rey Juan Carlos de España o a Isabel II de Inglaterra a un paseo de olla a Monserrate, que hacer entender a este jerga de engreídos de "buena familia" que los bogotanos no somos sus sirvientes. Si Vargas Lleras quería suceder al presidente actual, que se vaya bajando de la nube, y le pregunte a Castro Caicedo qué es una bicicleta, y qué es una ciclovía. Por supuesto, los izquierdosos del POLO que no se vayan a hacer aparecer como los defensores de última hora de nuestra ciclovía.
Por eso los ciudadanos decentes y de a pié [o bicicleta] tomaremos atenta nota de quienes específicamente atenten contra la única conquista visible de la endeble y frágil democracia colombiana. Anotaremos bien el nombre de todo congresista promotor de esta iniciativa, ahí sí enemigo del pueblo colombiano y de la democracia que atenta contra este icono sagrado de esparcimiento. Y ténganlo por seguro, haremos todo a nuestro alcance para impedir que sean reelegidos estos ineptos, al servicio de los intereses de quién sabe quién, sin importar a qué partido político pertenecen o qué ideología dicen profesar. Así se salve la ciclovía, estos tipejos tendrían más probabilidades de ser absueltos en un supuesto caso de corrupción por la mismísima Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía de la Nación o el mismísimo Consejo de Estado, que por el implacable juicio de la historia, y del voto capitalino.
Por eso ya hay una muy importante iniciativa en marcha, una especie de referendo popular para tumbar otra de tantas porquerías del congreso colombiano: se trata de la "FIRMATÓN". Ojalá se unan a ella todos mis compatriotas amantes de la ciclovía, de la libertad y de la verdadera igualdad. Por supuesto, los congresistas y enemigos del pueblo bogotano podrán seguir consumiendo con su avidez característica sus polvorientas morcillas, o intentar torpemente jugar al golf [con nuestros recursos], o recibir patrocinio en épocas electorales de los dueños de los grandes centros comerciales. Ni más faltaba. Esto es una democracia.
*EL TIEMPO 7/5/08: "Murió el representante José Fernando Castro luego de sufrir infarto durante debate en el Congreso". Más allá de su cuestionable proyecto de reforma, el OIMC expresa sus condolencias por el deceso del congresista José Fernando Castro Q.E.P.D. No está de más señalar, que de acuerdo a esta información el caótico servicio de ambulancias de la capital nunca llegó a prestarle sus servicios a este congresista, quien tuvo que ser transportado y atendido por sus colegas hasta llegar al hospital, donde finalmente murió. Ni los políticos se salvan del mediocre servicio de salud colombiano. Quizás sea éste el momento de abordar reformas realmente útiles a los habitantes de Colombia, como la de la maquiavélica y nauseabunda Ley 100 de la Salud.
"Toda Colombia se cansó de ver como un puñado de asesinos y criminales juegan miserablemente con el dolor de los familiares de los secuestrados para exigir privilegios que no se merecen. (..) Toda Colombia se cansó de estar arrodillada ante el terror, ante el miedo a perder la vida, la libertad y la dignidad por cuenta de estos genocidas. (..) Por eso el día lunes 4 de febrero Colombia entera será una sola y pacífica voz que marchará para decirle al mundo desde las entrañas de su alma y de su conciencia, que no queremos a las FARC, que rechazamos tajantemente la existencia de esa guerrilla, y que ya es hora de liberar a los secuestrados unilateralmente." FUENTE: Campaña COLOMBIA SOY YO - Marcha programada para el 4 de febrero de 2008 a las 12 del día (hora colombiana).
El OIMC invita a todos los colombianos de dentro y fuera del país a unirse a esta valiosa protesta contra la infamia del secuestro, asesinato y tortura. Asimismo se une a las voces de rechazo en contra del intento de sabotaje de esta manifestación por parte del Polo Democrático Alternativo (PDA), así como también contra la complicidad descarada de los gobiernos de Nicaragua y de Venezuela, y que en cabeza de sus presidentes respectivos, consideran que las prácticas terroristas de sus allegados ideológicos, como son las FARC y el ELN, representan una forma válida de lucha política.
No sólo los venezolanos, sino muchos latinoamericanos seguíamos con impaciencia los resultados del referendo para la reforma constitucional de Venezuela, que virtualmente hubiera instaurado una dictadura comunista, esa sí irreversible, a diferencia del régimen venezolano actual. Sin embargo, a diferencia de otras ocasiones cuando ganaba el presidente Hugo Chávez por amplia mayoría en alguno de los múltiples comicios electorales, el CONSEJO NACIONAL ELECTORAL (CNE) de Venezuela demoró injustificadamente la promulgación de los resultados, demostrando así su falta de independencia del ejecutivo. Con la prohibición por ley de hacer públicos los resultados, pero conociendo el Bloque del NO los resultados de antemano, gracias a la abnegada y riesgosa labor de los testigos de la oposición, y que recogían las actas de los resultados en los puestos de votación, ya se sabía de antemano que el NO a la reforma había triunfado.
Por eso estaba muy tenso el ambiente, pero el pueblo venezolano aguantó pacientemente. Tanto así que el periódico colombiano EL TIEMPO se apresuró a decir que el SI ganaría según una fuente de DATANÁLISIS, y repitiendo lo dicho por una fuente de EFE. El jefe de DATANÁLISIS negó la información públicamente en CNN en vivo y en directo, pues no sólo no era cierto, sino que podía ser acreedor de una demanda del estado por promulgar resultados antes que el CNE, lo que es un delito en Venezuela, como ya se decía. Pero los medios de comunicación internacionales querían la chiva del momento a como diera lugar, lo que de paso es un cuestionamiento ético. Pasada la una de la madrugada, en medio de esas grandes tensiones y temores, la presidente del CNE, Tibisay Lucena, en un larguísimo comunicado televisado, finalmente dio la cara para hacer públicos los resultados oficiales:
“En la ciudad de Caracas, el día 2 de diciembre de 2007, el Consejo Nacional Electoral, a fin de dar cumplimiento al artículo 344, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y a los artículos 185 y 189 de las normas para regular el referendo de reforma constitucional, según resolución número 071105-2864, de fecha 5 del mes de noviembre de 2007, emanada del Consejo Nacional Electoral, una vez recibidas las actas de escrutinio, la comisión de totalización procedió a examinarlas, comprobándose que corresponden a las mesas electorales de la circunscripción nacional, procedió a totalizar los votos obtenidos de las opciones SÍ o NO de las siguientes preguntas: ¿Aprueba usted el proyecto de reforma constitucional, con sus títulos, capítulos, disposiciones transitorias, derogatoria final presentado en dos bloques, y sancionado por la Asamblea Nacional, con la participación del pueblo, y con base en la iniciativa del presidente Hugo Chávez? Bloque A, la opción del NO 4.504.354, con un 50,70% de la votación. El SÍ, 4.379.392, con un porcentaje del 49,29%.(..) La tendencia es irreversible.”
El porcentaje de venezolanos que le dijo NO al "bloque B" del proyecto socialista que daba amplios poderes al ejecutivo para manejar la economía, la prensa y la jurisdicción territorial a su antojo, fue del 51,4%. La fiesta de los estudiantes venezolanos, verdaderos artífices de esta victoria, no se hizo esperar. Júbilo democrático. Mientras tanto, Hugo Chávez daba una de sus larguísimas conferencias pseudofilosóficas, tratando de convertir su derrota en triunfo, y con Doña Yolanda Pulecio y Astrid, madre y hermana de la excandidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, y quien se halla secuestrada por la guerrilla de las Farc, en primera fila junto a la senadora ultraizquierdista, la doctora Piedad Córdoba, llorando a moco tendido junto al resto de acompañantes del presidente venezolano, porque la dictadura chavista había perdido una de sus más cruciales batallas.
Así como la gran mayoría del pueblo colombiano rechaza el chantaje de la guerrilla de las Farc, declarando como canjeables un pequeño grupo de secuestrados de 45 personas -cuando en realidad tienen a más de setecientos secuestrados-, a cambio de un despeje territorial que le permita expandirse y cometer más crímenes de lesa humanidad, y así como el pueblo venezolano en medio de una gran tensión y temor salió a expresar su voluntad popular, asimismo deberían entender estas señoras que Ingrid es una víctima del terrorismo, y no del gobierno. No hay que ser un aliado del gobierno colombiano para entender tan elemental verdad.
Pero además, no hay que convertir una causa justa, como lo es la libertad no sólo de Ingrid y su corte exclusiva de canjeables, sino de todos los secuestrados, en un arma política para figurar en los medios y hacer un show mediático, que más que perjudicar al gobierno colombiano, perjudica a sus instituciones, y por ende, a los habitantes que pretende beneficiar y proteger de estos males y muchos otros, como por ejemplo la instauración de un régimen antidemocrático. No está de más hacerse la pregunta de si la madre de Ingrid Betancourt y algunos de los familiares de los secuestrados VIP no habrán perjudicado gravemente las posibilidades de liberación de sus seres queridos, al convertirlos en un botín muy valioso para la guerrilla.
Por eso esta mañana amaneció el cielo despejado, por fin, gracias a un puñado de estudiantes latinoamericanos, y su poder de convicción para reunir a otros latinoamericanos del continente, y de todas las edades y tendencias ideológicas, alrededor de una causa justa: la libertad.
Empezaré por preguntar, ¿cuántas vidas humanas han de ser eliminadas impunemente, para que un protagonista de la historia sea calificado como asesino, y no como figura histórica revolucionaria? ¿O es que acaso se trata de una cuestión de agenda mediática? Porque a la hora de juzgar a los supuestos grandes líderes revolucionarios, o a viles dictadores, parece ser que tomar una vida humana puede ser justificable según el contexto ideológico o político del personaje de turno, y las preferencias de cada quién. Y se efectúan juicios históricos según la corriente ideológica de moda, donde algunos analistas pretenden investir a oscuros protagonistas de la historia, de cierto tipo de humanidad, en un caótico ejercicio de relativismo moral.
Esto no es cuestión de ser de derechas o de izquierdas. Crímenes de guerra, y abusos execrables sistemáticos contra los derechos humanos elementales los ha habido tanto en la Cuba de Castro como en la Chile de Pinochet. La discusión sobre las formas de acceder al poder, o sobre los mecanismos de participación política, y también sobre el sistema económico, sin duda alguna se correlaciona estrechamente con las tendencias políticas de los participantes en tal discusión. Pero a la hora del té no tiene nada que ver con la forma en la que un político dado trata de imponer su visión de democracia al resto de su comunidad. Hay una distancia infinita entre el socialismo moderado del ex presidente francés Francois Miterrand, y el socialismo estalinista absolutista, por ejemplo. Hay una distancia aún mayor entre el socialismo sueco, y el socialismo chavista. Pero además hay regímenes comunistas, donde las libertades políticas son inexistentes, en contraposición a las libertades económicas, que son casi plenas, como es el claro caso de la República Popular de China.
En un interesante artículo, el columnista político Carlos Raúl van der Weyden Velásquez nos da su visión retrospectiva sobre el líder revolucionario y guerrillero marxista Carlos Ernesto ‘Che’ Guevara. El artículo se titula “Basta de idolatrar asesinos”. Palabras más, palabras menos, el autor expone una serie de argumentos históricos, como los crímenes de guerra efectuados por el ‘Che’, para ilustrarnos de una u otra manera como este revolucionario perdió su asidero moral precisamente por dichos crímenes contra la humanidad, junto a otras cuestiones biográficas reprochables. Por supuesto que el artículo levantó polvareda entre todas las tendencias ideológicas, pero especialmente entre algunos columnistas que han pretendido mostrar un perfil de “izquierdistas moderados”, a la vez que mediante una complicada argumentación dialéctica tratan de relativizar la condena histórica del ‘Che’, tratando de demostrar que hizo sus “aportes” a la lucha por la igualdad desde su proyecto político. Aquí algunos apartes de esos argumentos:
(..) Si el Che fue un asesino, o no, depende de quien lo mire. Y de la manera como lo haga. Y de la ideología del juez. Asesino ha sido Castro y fue Pinochet y lo es Bush desde su trono inmaculado. No creo que el Che esté en la misma línea. Me parece. El Che defendió equivocadamente unas ideas y murió por ellas. Así lo podemos ver ahora. Sin la fanfarria comercialista ni los golpes de pecho de los arrepentidos. (..) Carlos Uribe de los Ríos
(..) El título, con tinte amarillista, no deja dudas. En vez de algo así, como “El Che, un mito desdibujado” o “Un icono de papel”, que podría reflejar la intención del artículo de mostrar un hombre convertido en artículo publicitario e inmaculado pese a sus errores u horrores, de entrada vocifera: “Basta de idolatrar asesinos”. Si este es el título, el cuerpo del artículo no puede ser distinto. De entrada atosiga de adjetivos las frases, calificando a los que lo idealizan y alaban como personajes de una izquierda “trasnochada, radical y tirapiedra”, y al personaje lo reduce a un “exitoso asesino y represor”. ¿Su fuente? Una de tantas páginas que interpretan la historia a la luz de sus pasiones y sus odios, acomodando los hechos a sus argumentos. (..) Marsares en “El ‘Che’ más allá del blanco y el negro”
Interesantemente, sin embargo, los detractores de Weyden empezaron por condenar la forma inhumana como murió el ‘Che’, indignados por el antecedente de cómo terminó sus días el susodicho cuando fue capturado, cercenado y ejecutado en manos de un comando del ejército boliviano. Alegaban –y con razón- que incluso un criminal de guerra –suponiéndose que lo fuera, según ellos-, tenía derecho a un juicio y a que se respetaran sus derechos humanos más elementales. Por ende, no dudaban en calificar su asesinato como un crimen de lesa humanidad, a la luz del entendimiento actual sobre las normas de la Convención de Ginebra, y por supuesto, de la interpretación más elemental de los derechos humanos.
Y era la violación sistemática y repetida de esos derechos precisamente, de la cual partía Weyden para ilustrarnos su tesis última, ampliamente debatida y universalmente aceptada, de que no se puede pretender acceder al poder de forma legítima, practicando a la vez “todas las formas de lucha”. Es que hasta el senador del Polo Democrático Alternativo, Gustavo Petro –un ex guerrillero reinsertado a la vida civil, y acérrimo opositor del gobierno-, reconocía que era un deber denunciar los crímenes de la guerrilla de las Farc como eso precisamente, crímenes. En últimas, se trata del principio elemental de la deslegitimación de cualquier tipo de violencia como vía de acceso al poder. Pero especialmente el asesinato selectivo a sangre fría, venga de donde venga.
Peor aún, ¿con qué asidero moral pueden aquellos izquierdistas que se creen demócratas, criticar la gestión del actual presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, cuando a la hora de calificar crímenes, señalan de forma directa o indirecta, que el contexto ideológico o político funciona como un “atenuante” -en otras palabras- de crímenes de lesa humanidad en el caso del ‘Che’? Porque eso se infiere por necesaria lógica al analizar el “contrapunteo” de los que critican a Weyden. Es cierto que hay unanimismo por los lados del uribismo. Pero si por allá llueve, por los lados de la izquierda nada que escampa. Por supuesto, para evitar caer precisamente en el terreno de las generalizaciones y unanimismos, y que los detractores de Weyden tratan de usar como argumento a su favor –cuestión no sólo polémica, sino elementalmente contradictoria-, hay que señalar que precisamente hay personas concientes del peso de la historia tanto en la derecha como en la izquierda. Para mayor ironía, Weyden no es de derecha, precisamente. Todo lo contrario. De pronto lo que pasó simplemente fue que este autor no se comió el cuento de la película “Diarios de motocicleta”. Vaya uno a saber.
De cualquier manera, en ese ámbito ideológico bipolar, donde se es “bueno o malo”, según se pertenezca o no a una corriente ideológica determinada, y no según el respeto a las normas de convivencia ciudadana, se vuelve relativa la praxis política con ética, y que por definición necesariamente se basa en el respeto a las leyes y el respeto a la vida. Extrapolando esta realidad al contexto político colombiano, no es de extrañarse que el presidente de Colombia goce de tal grado de popularidad. Porque si las opciones políticas se limitan a escoger entre el unanimismo uribista, y el unanimismo contradictorio de la izquierda colombiana, pues mejor se queda uno con “malo conocido que bueno por conocer”.
Al fin y al cabo, la fórmula izquierdista de los defensores del ‘Che’ no propone nada diferente a repetir las hazañas del ex presidente Andrés Pastrana Arango, la era en que nuestro país era considerado inviable por todas las agencias y organismos internacionales relevantes del mundo. Y si bien el relativismo moral de los partidarios del gobierno no dista mucho del de sus opositores, hagan cuentas, a ver cuántos secuestros y asesinatos hay ahora, y cuántos había antes. Esa también es una cifra contundente, que afecta la realidad de los derechos humanos en Colombia, y que señala claramente, que si bien la impunidad sigue por las nubes, nunca estuvo tan alta como durante el gobierno Pastrana o anteriores. Verdad que con el mismo método relativista que enaltece al Che, el ex presidente Pastrana pretende deformar para hacernos creer a los colombianos que el suyo fue un gobierno magnífico. Gobierno de éste último que consideró en su momento que había que sentarse a dialogar con ciertas “figuras históricas” inspiradas por el ‘Che’, porque su forma de lucha tenía asidero ideológico.
Curiosamente la primera opinión divergente del artículo de Weyden vino desde la derecha. El comentarista, un anónimo con el pseudónimo de “curioso”, le preguntaba a Weyden por qué había involucrado en sus definiciones de políticos extremistas al controvertido Álvaro Vargas Llosa. Porque Weyden afirma en un aparte que: “A pesar de que el recuento lo hace un ultraderechista fanático como Álvaro Vargas Llosa, no sorprende que nadie haya salido a refutar lo dicho hace un par de años por el hijo del famoso escritor peruano en una revista gringa, y más bien se limiten a decir que "otros" han cometido crímenes peores, como si eso hiciera justificables las masacres que ordenó el Che.” A lo que el anónimo responde: “¿Por qué Álvaro Vargas Llosas es un ultraderechista fanático? ¿Qué razones tiene para afirmar eso?” Y razón tiene el comentarista anónimo, pues el punto central del debate propuesto es si la criminalidad se justifica como mecanismo para acceder al poder en el caso del ´Che’, o cualquier otro caso.
Y el hijo del famoso escritor peruano, ciertamente ha participado y opinado en política adhiriéndose a los más estrictos principios que establece la democracia occidental, más allá de que sus ideas políticas sean de derecha, o sean políticamente correctas o no, según la opinión de cada quién. Quizás sea ésta la única contradicción fundamental de Weyden en su escrito, en mi opinión. Por último, cabe señalar que “la joya del debate” en cuestión fue cuando se le calificó a Weyden de “libelista”. Reconozco que tuve que consultar el diccionario para averiguar si tan castiza y tan misteriosa palabra acaso existía. Y sí existe. Bueno, al menos aprendí algo. Es un sinónimo de “calumniador”. Como quien dice, se calumnió al ‘Che’ por señalar verdades tan vanas y sencillas, como que fue el autor de crímenes de lesa humanidad, cuestión última que los críticos del artículo en cuestión no negaron en cuanto a los hechos, sino en cuanto a la justificación histórica de tales actos. Por fin supimos gracias a estos ilustrados críticos y detractores del artículo de Weyden, qué carajos quiere decir “dialéctica materialista”. Dejémonos de pendejadas.
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