Mostrando las entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas

jueves, enero 22, 2009

Rafael Correa del Ecuador explica por qué Colombia no es un pueblo digno (Sátira)

Bogotá. POLO-PRESS En una entrevista exclusiva para el corresponsal de Telesur de NOTICIAS CERO (una cadena noticiosa insignia e independiente afiliada al POLO-PRESS), el periodista Damián Coronell logró averiguar las razones -más que legítimas- por las cuales el presidente de la hermana República del Ecuador se vio forzado a exigir de nuevo a todo colombiano que quiera ingresar a este país, el tan anunciado certificado de antecedentes judiciales, que además deberá estar debidamente apostillado por parte de la Cancillería de la República de Colombia. El presidente Rafael Correa anunció además en exclusiva para este medio más medidas por venir, y otras noticias de alto impacto regional.

DC Excelentísimo y nunca suficientemente ponderado, dignísimo estadista revolucionario, y querido camarada, Señor Presidente de la República Bolivariana del Ecuador, Dr Rafael Correa: ¿Qué lo motivó a reinstaurar la medida de exigirle a los ciudadanos colombianos el certificado de antecedentes judiciales, y por qué se exige además ahora que sea validado por la Cancillería de Colombia?

RC Primero que todo, permítame aclararle que esta medida no es en contra del pueblo hermano de Colombia, al que mando un saludo fraternal y cariñoso -como siempre-, y con cuyo dolor nacional por la cruenta guerra civil que padece, y que es orquestada por el Estado colombiano de manera infame contra nuestros hermanos inocentes de esa revolución pacífica que conocemos como "Socialismo del Siglo XXI", me solidarizo. Pero debe usted entender que el Ecuador es un pueblo digno, que no tiene por qué dejarse afectar por asuntos internos del pueblo colombiano. Esa guerra fraticida, de la cual no participo -pues mis manos están libres de sangre-, nos ha costado muchísimos recursos, a pesar de que nada tenemos que ver con el narcotráfico. Hasta nuestros indígenas ecuatorianos han pagado un alto precio. Pero seguiremos recibiendo con los brazos abiertos a todos los refugiados, aunque no permitiremos que las fuerzas armadas del abusivo gobierno colombiano nos invadan la frontera norte, y asesinen impunemente inocentes estudiantes de intercambio mexicanos, ni mucho menos que difamen a honorables e intachables ciudadanos ecuatorianos inocentes. Y no seguiremos soportando las calumnias de que los ecuatorianos utilizamos a los menores de edad en alguna oscura industria de prostitución, o que hasta quemamos gente viva. Ridículas e infames acusaciones sin fundamento cuestionando a un gobierno legítimo, con unas supuestas pruebas de un computador de mentiras difamando al honorable ex ministro Larrea, y encima de todo atreviéndose a insinuar nexos entre las Farc y las incorruptibles fuerzas armadas ecuatorianas, cuando yo represento la dignidad de un pueblo tolerante, y con un indeclinable apego a la democracia y la defensa de los derechos humanos.

DC ¿Por qué se decidió exigir el sello de la Cancillería? ¿No era suficiente con el certificado de antecedentes judiciales?

RC Desafortunadamente nosotros, el pueblo ecuatoriano, tenemos la percepción de que todos los delitos de lesa humanidad, atracos, secuestros, robos, contrabando, prostitución y enfermedades venéreas asociadas, narcotráfico, violencia política, accidentes de tránsito, productos defectuosos y/o falsificados -por mencionar unos pocos males asociados-, o bien se correlacionan de manera directa con delincuentes de nuestro amado pueblo hermano de Colombia, o bien, cuando hay ciudadanos ecuatorianos de por medio -que no voy a negarlo que también los hay, porque soy un hombre íntegro, objetivo, honesto y sincero, y sin manchas de sangre en sus manos-, éstos han sido mal influenciados por otros colombianos. El ecuatoriano por sí mismo es puro y bueno por naturaleza, e incapaz también por naturaleza..., de pecar, quiero decir. Pero la sociedad colombiana lo corrompe. De una forma directa o indirecta, hay un colombiano detrás de cada mal ecuatoriano, aunque admito que los brasileros, que también son nuestros hermanos, han tratado de cobrarnos deudas indignas e ilegítimas, dizque por construirnos hidroleléctricas defectuosas, pero ésta sí es una excepción como se lo manifesté personalmente a mi honorable colega Lula Da silva del Brasil, y quien a diferencia del presidente colombiano, me mostró respeto vendiéndole al contado a nuestro gobierno un nuevo avión presidencial, a la altura de la dignidad del primer mandatario ecuatoriano, o sea yo. Pero bueno, no me voy a salir del tema, pues como mandatario digno de una nación digna, soy intachable..., hasta en eso.

DC Claro presidente, usted sí le da la cara a los problemas con mucha dignidad, por no hablar de otro presidente al norte de aquí, y que usted y yo sabemos quién es, pero que no mencionaré, para seguir su valioso y digno ejemplo de no salirme del tema. Pero cuénteme presidente, ¿y el sello de la Cancillería para qué es?

RC Queremos estar doblemente seguros de que los colombianos que visiten ésta, su patria hermana, sean dignos de visitar y transitar nuestra patria digna. Desgraciadamente varias fuentes de alta fidelidad de las agencias de inteligencia ecuatorianas, descubrieron que no sólo la cédula de ciudadanía es susceptible de ser falsificada. De hecho el certificado de antecedentes judiciales también podría falsificarse, eventualmente. Aprovecho así para desmentir la cobarde y vil infamia del canciller colombiano en el sentido de que se trata de una medida xenófoba. Amamos al pueblo colombiano, nuestro problema es con el ineficiente gobierno colombiano, que fumiga las plantaciones de cocaína a escasos 10 km de nuestra frontera, trayendo daños a la salud de ecuatorianos inocentes de nuestro lado soberano. A los colombianos no les afecta claro, a los pocos indignos quiero decir, pues ya están acostumbrados a convivir con el mal. Pero sabemos que hay colombianos dignos como usted que no le hacen el juego a esa sarta de infamias contra ciudadanos inocentes que sólo buscamos una revolución pacífica para toda América Latina, sin exclusiones. Por eso les permitimos a quienes nos demuestran respeto, hacer negocios aquí, y hasta vivir aquí, en este paraíso del nuevo socialismo. Somos amplios y tolerantes por naturaleza. Hasta les permitíamos en el pasado a los entrenadores colombianos como Enrique Peña formar a nuestros insignes deportistas, como el marchista y medallero olímpico ecuatoriano Jefferson Pérez, o dirigir la Selección de Fútbol del Ecuador y llevarla a al primer mundial de fútbol en su historia, como con el 'Bolillo' Gómez. Siempre estaremos listos a tenderle la mano a los colombianos dignos de pisar nuestro territorio.

DC Presidente, perdóneme que insista, pero, ¿el sello de la Cancillería de Colombia no podría falsificarse también?

RC Por desgracia está usted en lo cierto. Pero como buen político pragmático que soy, pues ya lo había previsto. Es más: voy a adelantarle una chiva. No había querido decírselo, pero de acuerdo a información infalible del servicio de intercambio de inteligencia con los servicios secretos de los estados afiliados al ALBA, o sea Nicaragua, Venezuela y Bolivia entre muchos, pero muchísimos otros pueblos dignos, también podría falsificarse ese sello o apostilla de legalización. Por eso es probable que esta blanda medida adicional que no va en contra de nuestros amados hermanos colombianos, es decir, aquellos hermanos colombianos que son dignos como mi pueblo ecuatoriano, y no votaron por el infame presidente colombiano, o sea por Álvaro Uribe Vélez, tenga que endurecerse. Como el gobierno del Ecuador representa un pueblo digno, respeta sus compromisos internacionales, y no puede por ello imponerle la visa a los ciudadanos colombianos, pues existen convenios internacionales que lo prohíben. Por eso creemos que esta es una medida transitoria, mientras llegamos a una solución definitiva. Ahora que no se vaya a decir por parte del infame gobierno colombiano que el Ecuador busca entorpecer o dificultar inútilmente el libre tránsito por el territorio soberano del Ecuador de una nacionalidad en particular. ¡Qué cínicos!

DC ¿Qué otras medidas han contemplado?

RC Como el pueblo del Ecuador es un pueblo digno, estamos estudiando una medida consistente en permitir el ingreso de colombianos dignos de entrar a territorio soberano ecuatoriano, siempre en cuando renuncien a su nacionalidad indigna. Pero es una medida muy audaz, por lo que estamos viendo como implementarla progresivamente en asocio con los otros gobiernos hermanos y amigos de la región que integran el ALBA. De esta manera los profesionales colombianos, tales como arquitectos, médicos, economistas, intelectuales, entrenadores de fútbol, ingenieros, artistas, abogados, comerciantes, profesores de colegio y universitarios, plomeros, electricistas, panaderos, cantantes, futbolistas, y un largo etcétera, podrán seguir beneficiándose de nuestras robustas economías y sistemas de gobierno dignos y equitativos, y encima, podrán ser uno de nosotros convirtiéndose en dignos ciudadanos ecuatorianos, y librarse de una vez por todas de ese terrible estigma de ser colombiano. Estigma que nosotros no hemos propiciado, sino las invasiones cobardes y viles contra ciudadanos prístinos e inocentes, y con sus acusaciones cobardes y nefastas en contra de los funcionarios públicos de mi gobierno legítimo. El gobierno de un pueblo digno y soberano, cuyo mandatario puede dar la cara sin vergüenza, porque tiene sus manos libres de sangre.

DC Excelentísimo presidente, ¿pero no hay ya demasiados colombianos en Ecuador?

RC Sí, pero nosotros somos un pueblo digno y generoso, y además queremos que más colombianos se beneficien de ser ecuatorianos para que se integren a esta revolución pacífica y socialista del siglo XXI. Ahora que el infame gobierno colombiano no vaya a decir que es que nosotros no hemos acogido con la mano tendida a suficientes profesionales colombianos de los perfiles anteriormente descritos. Claro que si no vienen más, ya hemos asegurado el futuro de nuestra nación con la integración bolivariana con otros pueblos latinoamericanos muy dignos como los anteriormente descritos, además de asegurar generosos empréstitos con otros pueblos de altísimo perfil intelectual, científico, moral, ético y social -como el nuestro-, como la República Islámica del Irán, por ejemplo. Se trata de deudas legítimas y legales, a diferencia de las deudas contraídas por gobiernos indignos que me precedieron. Y claro, los vasallos del Imperio yanqui dirán que dizque allá no respetan a las mujeres, o repetirán la vieja mentira de que por allá las torturan y matan inpunemente. Seguramente también negarán que los gobiernos hermanos de Venezuela, Nicaragua y Bolivia han logrado un desarrollo de sus instituciones políticas sin precedentes en el hemisferio, sólo equiparable al nuestro. Pero no nos dejaremos amedrentar por la mentira y la calumnia. Somos, y seguiremos siendo, un pueblo digno. Y vendrán más asociaciones con pueblos libres y de principios morales incuestionables como Correa del Norte, o el heroico gobierno de la resistencia antifacista del Hamas en la Franja de Gaza (Palestina), e incluso hasta Birmania. No sobra decir que es éste un perfil verdaderamente internacional. De esta manera estamos preparándanos para la globalización, sin depender de gobiernos arrogantes y sumisos a los intereses de países imperialistas. Cómo diría mi hermano de sangre y estimado colega revolucionario, Hugo Chávez Frías de Venezuela, esta revolución es irreversible.

DC Para terminar, su inminencia, ¿qué pasará ahora con la economía ecuatoriana, cuando han bajado los precios del petróleo, y qué pasará con la Comunidad Andina y los tratados de libre comercio con los Estados Unidos y la Unión Europea?

RC El pueblo ecuatoriano es un pueblo digno, libre y soberano, y por lo tanto exige respeto. De manera que no necesitamos de nadie, y no vamos a permitir que nos sigan explotando y maltratando, mientras le compramos productos a países que de forma irrespetuosa critican nuestro incuestionable liderazgo. ¿Quién dijo que sólo se pueden hacer negocios con la Unión Europea o los Estados Unidos? Además esos países nos quieren cobrar deudas ilegítimas e indignas. No le haremos más el juego al capitalismo salvaje, ni le compraremos productos a vecinos que violan la soberanía de un territorio soberano y digno como lo es el Ecuador, y nos contaminan con sus problemas de narcotráfico. Problema con el cual éstos pueblos que somos dignos, no tenemos nada que ver. Y yo no soy marioneta de nadie. Y ahora que el infame gobierno colombiano no vaya a decir que es que éstas manos están manchadas de sangre, o que tenemos contubernios con fuerzas armadas beligerantes como las Farc o el Eln, a quienes no declararemos terroristas, porque no es nuestro problema, y no porque seamos cobardes. Porque óigase bien: no me dejo imponer de nadie eso de llamar "terroristas" al grupo beligerante de las Farc, porque soy digno. Que protejan ellos -los colombianos- su lado de la frontera, y que detengan a los terroristas de los paramilitares. Sí, para que vea, a ellos sí los llamo terroristas, porque no soy un cobarde ni tengo asociaciones por debajo de la mesa con nadie, sino que soy un “berraco”, como dirían por allá en Colombia mis amados hermanos de la lucha. Los que son dignos, claro.

DC Gracias por esta detallada y sincera entrevista su excelencia, y por todo lo demás..., usted me entiende...

RC Gracias a usted por su objetividad e imparcialidad, y un abrazo a todos los colombianos dignos, y que como usted han dado ejemplo…, renunciando a ser colombianos para ser ecuatorianos. ¡Patria, socialismo o muerte!
THL


ACTUALIZACIÓN DEL 10 DE FEBRERO DE 2009 (OJO: NO ES SÁTIRA) - EL TIEMPO: "Ecuador tiene relaciones con Farc de una u otra forma", reitera fiscal antinarcóticos de ese país: "Jorge Solórzano, quien tiene a su cargo la investigación contra el ex funcionario del gobierno ecuatoriano José Chauvín, dijo que su país tiene "problemas de penetración con las Farc".(..).A las declaraciones del fiscal antinarcóticos se suman las del ex jefe de inteligencia del Ejército ecuatoriano, coronel (r) Mario Pazmiño, quien desmintió a Chauvín, quien aseguró que el encuentro fue en territorio colombiano. Las reuniones "difícilmente pudieron realizarse en Colombia, como aseguró el primero, y es muy probable que hayan sido en Ecuador, dijo Pazmiño.". / "Los tres hermanitos" - Columna de Andrés Hurtado García: "..(..)..Y en segundo lugar quiero recordarle, Correa, que usted tuvo que cambiar hace un tiempo a sus policías de inmigración en Rumichaca, por su pavorosa corrupción, situación que no ha cambiado.(..)..Al ver al pobre colombiano en esa situación dicen que le arreglan todo por unos 70 dólares.(..).No venga, pues, Correa, a hablarnos de moralidad. Usted, amigo, hace daño a su país, porque apreciable porcentaje de la riqueza de Ecuador se debe al empuje de colombianos establecidos allí y porque perjudica al turismo." / "Correa debe dejar la pataleta" - Columna de Mauricio Vargas: "..(..)..Ignacio Chauvín, un asesor clave del ex ministro de Gobierno y Seguridad Gustavo Larrea, acaba de ser detenido, por orden de la justicia ecuatoriana, por sus nexos con una red de narcotraficantes vinculada a las Farc. Tanto Chauvín como Larrea han sido muy cercanos a Correa y tenían posiciones de liderazgo en su partido, Alianza País.(..)..El escándalo le pega a la credibilidad de Correa. Primero, porque durante casi un año, él había sido vehemente y reiterativo a la hora de rechazar las acusaciones que conectaban a funcionarios suyos con las Farc."

jueves, enero 01, 2009

¿Otro Bogotazo? (Editorial)

Caos, desorden, ausencia de autoridad, crímenes de lesa humanidad, y un gobierno nacional que empezó su declive inexorable con el presidente de ese entonces, Mariano Ospina Pérez, hasta llegar a una situación insostenible para las instituciones del Estado, bajo el gobierno de Laureano Gómez. Tal era la situación de la capital colombiana después del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948. Se trata del hipotético período de La Violencia.

Y digo “hipotético”, no porque dude de que esa descomunal violencia haya existido, sino porque ya existía desde mucho antes, y lamentablemente, siguió existiendo hasta nuestros días. Pero para darle gusto a supuestos eruditos de la historia, oficialmente se conoce al período de La Violencia como el tiempo transcurrido desde el día del asesinato del caudillo liberal (Gaitán), un día oscuro de la historia colombiana conocido como el Bogotazo, hasta finales de los años cincuenta, más o menos.

El General Gustavo Rojas Pinilla asumiría el poder entre 1953 y 1957, e intentaría la “pacificación” del país. Lo logró a medias. La guerrilla liberal de ese entonces, y que se venía gestando a partir de ese período de La Violencia precisamente, se desmovilizó en gran parte, y entregó las armas. Pero un reducto importante decidió no sólo seguir con su lucha por la toma del poder mediante las armas, sino que además se “convirtieron” al comunismo. Estamos hablando nada más ni menos que de los grupos terroristas de las Farc y el Eln.

Pero más allá de los innumerables pros y contras de la biografía política del General Rojas, es innegable que bajo su gobierno Bogotá sufrió una transformación importante en infraestructura, y hasta se logró crear un estado algo más democrático. Se construyeron el Aeropuerto El Dorado, múltiples avenidas, el Centro Internacional de Bogotá, y demás anexos del desarrollo urbano, llegó la televisión, y hasta se reparó una falta injuriosa contra el género femenino al instaurar el derecho al voto para las mujeres. Un “dictador de derecha más” para los unos, o un “redentor y salvador de las instituciones de la patria” para los otros, el General Rojas terminaría siendo -quién lo creyera- el abuelo materno del actual alcalde de Bogotá, un representante de la “izquierda democrática”.

Bogotá hoy en día
Dista mucho la situación política, socioeconómica y urbana de la Bogotá de Gustavo Rojas Pinilla de la actual, bajo el mandato de su nieto, el Alcalde del Distrito Capital, Samuel Moreno Rojas. Ha pasado más de medio siglo desde entonces. De ahí que necesariamente ciertas comparaciones sean de entrada inocuas. Sin embargo, al contrario de lo que ocurriera con su abuelo, al actual alcalde la ciudadanía no le reconoce progreso alguno en el desarrollo de la ciudad. Incluso puede afirmarse sin temor a equívocos, que la mayoría de bogotanos desaprueban su gestión, y eso tan sólo después de un año de gobierno, porque perciben que la calidad de vida en la capital está retrocediendo.


Bogotá venía con mucho impulso -hacía adelante-, y por primera vez en su historia, a pesar de las enormes dificultades propias de una mal llamada “capital tercermundista”, venía siendo objeto de prestigiosos reconocimientos internacionales por la democratización de los servicios públicos, la construcción de bibliotecas espectaculares e infraestructura urbana en las zonas más marginales, la “cultura ciudadana” para mejorar la convivencia y bajar los índices de violencia, el sistema de transporte masivo Transmilenio, “Bogotá sin hambre”, las ciclorutas, la recuperación del espacio público, etc; todo esto acaecido bajo los gobiernos de Antanas Mockus, Enrique Peñalosa y “Lucho” Garzón.

Tomemos por ejemplo el problema de la movilidad. El sistema de transporte que venía mejorando en las administraciones de Peñalosa y Mockus, es ahora objeto de críticas masivas por su congestión, inseguridad e ineficiencia. Mucho más grave aún es la situación actual de seguridad. La percepción ciudadana de que la ciudad se ha vuelto muy insegura de nuevo, está debidamente soportada en cifras y estadísticas de violencia, aunque en un extraño malabarismo dialéctico, el alcalde afirme lo contrario. Los medios de comunicación más importantes de la capital, como son el diario El Tiempo, el diario El Espectador, la Revista Semana, Radio Caracol, Radio Santa Fé y la Revista Cambio entre muchos otros, han señalado unánimemente que la calidad de vida en Bogotá se ha venido deteriorando en el último año.

Y sin embargo el alcalde y la gran mayoría de los políticos afines ideológicamente al partido Polo Democrático, se hacen los de la vista gorda: “Aquí no ha pasado nada”, en otras palabras. En plena temporada navideña por ejemplo, asesinan inpunemente a un muchacho en una zona del norte de Bogotá, y que se supone ser segura, y a escasos cien metros de una prestigiosa clínica bogotana, que por cierto, está bajo investigación por presunta negligencia al negar el servicio de urgencias a la víctima. Y éste no es un hecho aislado.

Y aunque la situación se preste para el oportunismo de las críticas de muchos de los contradictores políticos del Polo, hay que reconocer que los diagnósticos de los congresistas Gina Parody y también el de Nicolás Uribe desgraciadamente están en lo cierto y reafirman todo lo anterior. El ex alcalde Enrique Peñalosa también denuncia como se ha venido perdiendo el espacio público de nuevo, o como ha venido desmejorando la cobertura y calidad de la educación en los colegios oficiales.

Es hora de que el alcalde de la cara y le meta el hombro a nuestra ciudad. No se trata empero, de sabotear su labor. Todo lo contrario. No queremos que su trayectoria política se llene de crisis inmanejables, porque ello nos afecta directamente. La gran mayoría de bogotanos quisiéramos que pasara a la historia como uno de los mejores alcaldes que jamás han existido, no porque seamos afines a su partido -que no soy, ni he sido, ni seré-, sino porque como bogotanos queremos vivir en una ciudad segura, limpia, democrática, más incluyente y moderna.

Samuel Rojas triunfó frente a Enrique Peñalosa en las pasadas elecciones capitalinas porque prometió construir el metro. Eso está muy bien. La mayoría de bogotanos queremos el metro, sin duda, y más allá de consideraciones partidistas, ideológicas y/o políticas. Pero que al alcalde lo hayan elegido porque prometió hacer el metro es una cosa, y otra muy distinta es que descuide de manera tan negligente la vida, bienes y honra de sus gobernados. Ya es hora de que Samuel Moreno Rojas tome posesión de su cargo. Menos cháchara y más acción por favor. Los bogotanos exigimos respeto. THL

Imágenes de las Websites de la Biblioteca Luis Ángel Arango y de la Alcaldía Mayor de Bogotá.

ACTUALIZACIÓN 5 DE ENERO DE 2009:
EL TIEMPO - Columna de opinión de Mauricio Vargas: La oscuridad de la doctora Clara - "Entristece e indigna la tragedia que acabó con la vida del joven estudiante de periodismo Juan Pablo Arenas, asesinado en la calle 85 con 15, en la 'Zona Rosa' de Bogotá el 31 de diciembre.(..).Y a todas estas, ¿dónde estaba la flamante secretaria de Gobierno, Clara López? Dedicada al autobombo en una página web que promueve su figura como estrella del gabinete del alcalde Samuel Moreno, la funcionaria que tiene a su cargo la seguridad de la capital nunca dijo esta boca es mía ante el creciente problema de estas 'ollas' que proliferan lo mismo en la 'Zona Rosa' que en Chapinero, en el sur, en el norte, en el occidente. De hecho, tras el asesinato del joven, la mediática secretaria no aparece por ningún lado. Como el avestruz, parece que enterró su cabeza en la arena."
EL ESPECTADOR - ¿Pasó el año Samuel Moreno?: "Sin lugar a dudas, la movilidad fue el talón de Aquiles del gobierno local. Los problemas en el tráfico de la ciudad, la incertidumbre sobre los proyectos que guiarán este tema y el colapso que tuvo el sistema de semaforización en el mes de octubre, generaron un caos que terminó con la intempestiva salida del Secretario de esta cartera, Luis Bernardo Villegas.(..).Alrededor de los números también hubo polémica. Una encuesta presentada por la Cámara de Comercio a mitad de año, demostró que la percepción de inseguridad en la capital había aumentado, pasando de un 34% a un 39%, la victimización había subido de un 29% a un 31%, y que el hurto a personas es el delito más frecuente (70% de los bogotanos ha sido robados)."
CARACOL RADIO - Lo bueno y lo malo del primer año de gestión de Samuel Moreno: "El primer año de gestión de Samuel Moreno como alcalde de Bogotá estuvo pasado por críticas, especialmente, relacionadas con temas de seguridad y movilidad. Sin embargo, hubo logros que no se percibieron del todo entre los ciudadanos, pero que le sumaron puntos al trabajo del mandatario, a juicio de algunos concejales.(..).En materia de seguridad, Samuel Moreno soportó fuertes cuestionamientos por la frecuente explosión de artefactos desde el mes de junio cerca a algunos establecimientos comerciales, en la estación de Policía de Suba, en dos almacenes Carrefour y dentro de varias busetas, casi de forma simultánea en dos oportunidades."

miércoles, noviembre 05, 2008

Ojalá Obama sea el que dice ser (Editorial)

Largo y tortuoso ha sido el camino para todas aquellas personas que tienen que luchar contra algún tipo de discriminación, unas veces sólo para sobrevivir, otras tantas para hacerse valer como seres humanos con derechos y deberes, como cualquier otra persona. La discriminación tiene matices varios, siendo la racial, la religiosa y la étnica las formas más comunes de todas. Pero ya lo sabemos, se discrimina por cualquier cosa, como género, edad, clase socioeconómica, filiación política, ideal estético, etc.


En ese sentido debe entenderse que el triunfo de Barack Hussein Obama es un triunfo incuestionable contra la segregación racial, y que tanta sangre y sufrimiento ha costado a los hombres y mujeres de raza negra en todo el mundo. Obama fue precedido por otros grandes líderes afroamericanos, quizás mucho mejor preparados que él, tanto intelectual- como políticamente, pues Obama es un insignificante enano al lado de Martin Luther King por ejemplo, podría decirse con justicia. Pero tal comparación es inocua, en la medida que la gran mayoría de nosotros, más allá de nuestro origen étnico o racial, somos igualmente enanos ante personalidades como Martin Luther King.

Vale la pena preguntarse sin embargo, cual sería la percepción de buena parte de la opinión pública mundial, y que proclamaba con entusiasmo el nombre del senador demócrata de Chicago -Obama- a los cuatro vientos, si el ganador hubiese sido el senador republicano John Sidney McCain, después de todo. Porque muchos admiradores daban por descontado que los estadounidenses pudieran elegir un presidente de raza negra, porque suponían que el prejucio racial del hombre de raza blanca lo impediría. Es decir, si McCain ganaba, no era por mérito propio, sino como supuesto e indirecto beneficiario del racismo.

Ojalá no olviden los historiadores gringos tan pronto la tenacidad y agudeza intelectual de este gran héroe de guerra que es John McCain, y quien dio pruebas suficientes de no querer beneficiarse de una estrategia electoral cualquiera que se basara en algún tipo de discriminación. De esta manera McCain rechazaría el apoyo de congresistas de su propio partido o líderes religiosos que intentaren convencer a los votantes indecisos mediante estratagemas de odio. Pero claro que la ausencia de prejuicio racial en McCain, y su lucha por la no discriminación, se basa en razones no muy diferentes a las del ahora presidente electo Obama, pues si bien McCain claramente no es de raza negra, si lo es su hija menor adoptada, Bridget de Bangladesh.

Y la tal libertad de expresión, bueno, esa ahora corre por cuenta del "cuarto poder", o sea los grandes medios de comunicación -como siempre- y las donaciones de las grandes corporaciones, que son un poco la misma vaina. Será por eso que Obama recolectara y gastara el doble de dinero para su campaña en todo tipo de mercadeo publicitario que McCain. Y también será por eso que el prestigioso semanario TIMES no permitiera en cambio al senador McCain publicar su opinión personal sobre las presuntas debilidades y contradicciones de Obama en cuanto al tema de Iraq y la seguridad nacional, para refutar palabras de Obama publicadas allí precisamente.

La discriminación tiene muchos matices. Martin Luther King lo sabía, Abraham Lincoln también, Kofi Annan lo sabe, lo se yo, lo saben mis lectores, supongo. Ojalá Obama lo entienda también, y realmente haga algo al respecto. Hacer, no hablar. Ojalá tenga éxito en el intento de redistribuir la riqueza y atraer la inversión de capital en empresas generadoras de empleo, para que se acabe la desigualdad social, una de las fuentes de la discriminación más visibles en esta era norteamericana. Ojalá luche contra la discriminación de las personas de la tercera edad, y sepa reconocer en ellos la grandeza y valor moral, representada en su contrincante precisamente, un honorable veterano de Vietnam. Ojalá reconozca en países como Colombia un aliado leal y un socio estratégico, no un patio trasero más donde desahogarse, como durante su campaña electoral.

Ojalá sea quien dice ser.

jueves, septiembre 25, 2008

Si yo fuera gringo (Editorial)

700.000 mil veces por un 1.000.000 de dólares. Es mucho dinero. Es el costo de “salvar la economía estadounidense” para unos, o el costo de “salvar bancos” para otros. Un banco es una empresa. Puede ser de capital privado, estatal o mixto. En este caso estamos hablando de salvar del descalabro financiero empresas de capital privado -principalmente-, con la disculpa de que de no hacerlo, se afectará toda la economía. El programa espacial Apolo que llevó al hombre a la luna, y que no pudo implementarse en su totalidad porque el congreso de ese entonces dijo que el presupuesto era demasiado ambicioso, le costó a los contribuyentes norteamericanos unos 135.000 millones de dólares de hoy.

Es decir, que con el dinero del descalabro financiero podrían financiarse cinco programas Apolo. Pero como el costo mayor estuvo en desarrollar las tecnologías, más que en construir cohetes y equipos, con este dinero, fácilmente los Estados Unidos ya hubieran podido llegar al planeta Marte. Pero más importante, si quisieran, podrían hacer una “rifa nacional” entre las familias más pobres de Estados Unidos, y escoger a 7.000.000 familias, y regalarle a cada una cien mil dólares. O darle 200.000 a cada uno de los 3.5 millones de indigentes abandonados por el estado. Probablemente también podría evitarse la expropiación por no pago de hipotecas de millones de hogares.

Porque en Estados Unidos hay gente más vaciada que muchos latinoamericanos. Y no todos son “afroamericanos”, ni “latinos”, ni mucho menos “ilegales”. Familias sin casa, sin medios para brindarle educación a sus hijos, y pasando hambre. Si yo fuera gringo, estuviera vaciado, encima tuviera que pagar impuestos, quizás desempleado o con un trabajo mal pago, sin mayores perspectivas para mejorar mi futuro académico y/o económico, y tuviera que ver como unos ladrones de “cuello blanco” que lo tienen todo, que viven mejor que uno, y hasta lo “miran por encima del hombro”, reciben ese dinero de mis impuestos para evitar su propia quiebra, entonces como muchos compatriotas míos estaría muy pero muy “emputation” –puto, cabreado, colérico, histérico, furioso-.

A eso agréguenle huracanes, ciclones, amenazas terroristas, drogadicción, desempleo, violencia callejera, discriminación, y por si fuera poco, ser ciudadano del país más impopular del planeta. Ser gringo no es nada fácil por estos días. Si yo fuera un gringo de esos que su país sólo lo tiene en cuenta en épocas de elecciones, y la cosa siguiera así como va, me iría en una balsa para Colombia. No es que ninguno de estos males no exista también por estos lados, pero por lo menos vive uno más sabroso -bueno, si lo dejan-. Al fin y al cabo, ser un latinoamericano pobre en apuros no es la excepción, es la regla. Y sobrevivir a la corrupción y a la desigualdad, es deporte nacional. THL

jueves, septiembre 11, 2008

Obama y Mc Cain: la unión americana (Editorial)

El día de hoy fue bastante agitado en lo referente a la agenda internacional. Para empezar, hoy se cumplen siete años desde el famoso atentado terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York. En un acto simbólico con mucho significado político, los dos candidatos presidenciales de los Estados Unidos, el demócrata Barack Obama y el republicano John Mc Cain, dieron un magnífico ejemplo al mundo de qué carajos quieren decir las palabras "Unión Americana". Asistieron juntos al punto cero a conmemorar a las víctimas, e hicieron una tregua en su ardua contienda política por la presidencia el día de hoy.

El mensaje es claro, aunque haya quienes lo ignoren. Los ciudadanos de los Estados Unidos de América, como nación imperfecta que son, se unen ante las grandes adversidades, más allá de las aparentemente irreconciliables diferencias políticas internas. Lo hacen ante el coletazo del totalitarismo comunista, los insultos y amenazas de Hugo Chávez y los demás gobiernos de izquierda asociados a él, y que buscan recrear "uno o hasta tres Vietnam's", parafraseando palabras del dictadorzuelo venezolano emitidas justo hoy, cuando él y su homólogo boliviano decidiesen expulsar a los embajadores respectivos de los norteamericanos en sus países.

Y Rusia también mandó un mensaje muy claro en contra del mundo libre: si Europa Occidental insiste en crear un escudo antimisiles cerca a sus fronteras, ellos mandarán bombarderos nucleares a Venezuela. Si los Estados Unidos intervienen a favor de la libertad e independencia de Georgia o cualquier otro país bajo su dominio, o pretensión de dominio, bien sea con armamento, ayudas económicas y/o ofensivas diplomáticas a gran escala -así sea con la ONU-, ellos harán lo mismo a favor de Venezuela. ¿Y contra quién podrían ir dirigidos los esfuerzos armamentistas y alianzas guerreristas venezolanas, además de los Estados Unidos? La respuesta es escalofriantemente simple: Colombia.

¿Y qué tiene la izquierda colombiana representada en el "Polo", dizque democrática y moderada, que decir al respecto? Y de los líderes de antaño, aquellos que ya tuvieron la oportunidad de arreglar el país, y no hicieron nada, además de viajar y autopromocionarse a costa del pueblo colombiano, ¿qué tiene el ex presidente César Gaviria, el líder del liberalismo oficialista, que decir al respecto? ¿O el ex presidente Andrés Pastrana, el supuesto amigo de la paz? Nada. Los ciudadanos del común no tenemos derecho a abogar por la seguridad democrática, ni en lo interno, cuando se trata de los brutales embates de la guerrilla, ni en lo externo, cuando se nos amenaza con todo tipo de armas de última generación, bajo la mirada complaciente y cómplice del resto de "democracias socialistas del siglo XXI", según los allegados ideológicos de la oposición. ¿Vendepatrias?

Y por supuesto, quienes nos precupamos por la soberanía de nuestras instituciones, tanto dentro como fuera de las fronteras nacionales, y en un elemental ejercicio de patriotismo, tenemos que actuar, así sea mínimamente, pronunciándonos al respecto. Pero aún cuando el presidente colombiano ha dado el guiño público para archivar el tan temido por sus opositores proyecto de relección, aún cuando repetidamente se amenaza nuestra seguridad nacional desde las repúblicas beligerantes de Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Argentina, que apoyan soterrada- o abiertamente a las Farc, aún así, señoras y señores, los opositores del gobierno colombiano jamás serían capaces de unirse al presidente Álvaro Uribe en su lucha por la seguridad democrática, como Obama y Mc Cain sí lo hicieron el día de hoy por su patria norteamericana.

Por eso los Estados Unidos son, a pesar de las difíciles circunstancias, y a pesar de sus innegables fallas políticas como estado desde la fundación de la Unión Americana, líderes mundiales que se presentan unidos ante las amenazas foráneas, y que entienden muy bien el concepto del interés nacional. Y los colombianos en cambio seguimos siendo una sociedad dividida entre los que quieren seguir siendo una república bananera para lucrar su interés personal, y los que definitivamente tienen aspiraciones muy superiores para su patria, y para sí mismos, por supuesto. Que Dios bendiga a América, y aunque no debiera ser necesario aclararlo, por continente americano entiende uno desde la Tierra del Fuego y la Patagonia al sur hasta Alaska y el Canadá al norte. Americanos que valoran la libertad como un don invaluable. Nacimos libres, y libres moriremos, los americanos. THL

Fotos AFP.

miércoles, julio 16, 2008

¡Extra, extra! Foto del helicóptero de rescate con logos de ONG’s (Sátira)

Bogotá. POLO-PRESS El periodista Damián Coronell de NOTICIAS CERO logró obtener en exclusiva las fotos del helicóptero utilizado para el rescate de la ciudadana colombiana francesa Ingrid Betancourie, y otros catorce secuestrados cuyos nombres no vienen al caso porque no son objeto de polémica, ni de interés alguno por parte de los grandes medios nacionales e internacionales. La foto suministrada por una fuente anónima desde las inhóspitas e inaccesibles selvas colombianas en una zona conocida como Villavicencio, en una base ultrasecreta de la Fuerza Aérea Colombiana, se le hizo llegar a este prestigioso y nunca suficientemente ponderado reportero en el exilio hasta su casa en Beverly Hills (Hollywood-Estados Unidos).

El gobierno colombiano enfrenta así otro escándalo humanitario sin precedentes, pues según las normas éticas del periodismo independiente, un logo humanitario, más aún si fuera del CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja) como afirman otros reporteros, vale más que las vidas de quince secuestrados. De cualquier manera si fuera ésta la foto verdadera, se verificarían las versiones según las cuales se utilizaron imágenes, logos y el buen nombre de muy prestigiosas ONG´s europeas, como la denominada “Fighters and Lovers” (ver cola del helicóptero), una organización sin ánimo de lucro cesante de Dinamarca, y cuyo “único delito” ha sido vender camisetas estampadas con los logos de valientes revolucionarios colombianos, que estoicamente luchan por la libertad e igualdad del oprimido pueblo colombiano, según versiones fiables de éste y otros reporteros amigos de la paz.

A esta hora el mandatario galo Nicolás Narcosí, ahora presidente de la DesUnión Europea, no se ha pronunciado aún al respecto, pues si bien es cierto que como siempre el actual gobernante colombiano y su gobierno han abusado de su buena fe, así como de la buena fe de múltiples y desinteresados intermediarios de la paz venidos desde Suiza y Francia, tampoco es menos cierto que Ingrid Betancourie le debe su vida al pueblo francés y especialmente a Narcosí, como ella misma lo reconociera públicamente, pues gracias a la inscripción textual en el helicóptero que decía “Humanitarios Franceses INC.”, relativa a los valientes galos que intentaban facilitar el "intercambio humanitario", la guerrilla jamás consideró la posibilidad de que el helicóptero y su tripulación no fueran genuinos. A esta hora la Betancourie es galardonada con la Legión de Honor de Francia, por éste y otros logros de factura similar.

Por otra parte la comandancia insurgente desmintió todo lo anterior, pues según ellos, la versión cierta sería la de que el rescate fue un montaje, como lo señalara un periodista suizo también muy independiente, y que sus subordinados "se dejaron comprar". Por eso el alto mando guerrillero ya sacó un comunicado oficial condenando públicamente a dos de sus carceleros encargados de la seguridad de la Betancourie y los “otros catorce”, acusándolos de alta traición a la causa, pues era obvio que el logo utilizado debajo de las astas del helicóptero con una “ch” en el centro, no correspondía al emblema de la Fuerza Aérea de Venezuela, como era de esperarse. Ellos lo sabían muy bien. En el mismo sentido se expresó el presidente nicaragüense Ortega precisamente, el nuevo vocero oficial de la insurgencia colombiana, desde que Chávez decidiera hacer una pequeña pausa en sus rencillas con el presidente colombiano, por ser tan desgastante esta estrategia, para las relaciones binacionales que había que recomponer, claro está, y no porque fuere desgastante para la popularidad de Chávez, como lo insinuaran algunos "derechistas" medios.

En cambio el presidente ecuatoriano Correa, con su estilo frentero y honorable de siempre, sí fue mucho más allá, y después de lavarse y restregarse sus manos con ajax, papel de lija, ácido clorhídrico, alcohol y varios tipos de disolventes industriales, reafirmó de manera contundente una vez más la frase que lo ha caracterizado a lo largo del año desde la incursión colombiana a territorio ecuatoriano para dar de baja a alias Raúl Reyes: “Estas manos están limpias y sin manchas de sangre”. Además añadió el líder ecuatoriano que el suyo es un "gobierno digno", y que no le juega a los intereses del "Imperio venezolano yankee". Espere más adelantos de ésta y otras noticias relacionadas, en SEMANDA.COM, NOTICIAS CERO, DIARIO VOZ-POLO, TVSUR o cualquier otro medio independiente, como las embajadas en Bogotá de los gobiernos de Argentina, Francia, Nicaragua, Suiza o Venezuela.

lunes, julio 07, 2008

Ingrid Betancourt Pulecio: ¿heroína francesa o vedette oportunista? (Editorial)

Tan asombrados como estamos muchos ciudadanos del mundo por la buena noticia del momento, y concerniente a la espectacular operación militar que llevó a la liberación de quince ciudadanos secuestrados que llevaban años en la selva, asimismo estamos algunos de nosotros un tanto o más perplejos por los múltiples homenajes públicos y premios destinados a la célebre secuestrada del numeroso grupo de víctimas.

Una mujer tenaz, eso sí, por el sólo hecho de luchar por su propia sobrevida, como lo hizo por el lapso de casi siete años de su infame cautiverio. Pero…, ¿merece por eso el Premio Nóbel de la Paz?, ¿o la medalla de honor de la Legión Francesa?, ¿o eso la califica para ser el próximo presidente de Colombia?, ¿cuáles son los méritos o logros para la humanidad o nuestro país que distinguen a Ingrid Betancourt de las demás víctimas del secuestro o de la violencia, al nivel de destacarla como una heroína mundial?, ¿cuál es su obra?

Porque uno podría barajar cualquier cantidad de nombres de ilustres colombianos y colombianas que son admirables, y que sí han hecho verdaderamente méritos para ser condecorados, o ser considerados héroes. Clara González de Rojas por ejemplo se ha ganado el respeto y admiración del pueblo colombiano a puro pulso, por haber sido tan digna en su lucha por la libertad de su hija y su nieto, por ser honesta, y por respetar de manera genuina, pero sin ambigüedades, el derecho de los secuestrados a ser libres. Estaban en juego la vida de su hija y de su nieto Emmanuel, un niño de historia milagrosa.

Lo hizo sin caer en el facilismo de utilizar las influencias del poder, poder que no tenía, y desde una situación personal de humildad socioeconómica y política, y aún así logró sacar a la luz el drama del secuestro de tantos otros, ignorados precisamente a raíz del show de infamias montado por la madre de la Betancourt, Doña Yolanda Pulecio y su amiga íntima, la senadora Piedad Córdoba, alias Teodora Bolívar, dicen por ahí. Coadyuvadas en la injuria contra la nación por los presidentes Hugo Chávez de Venezuela, Rafael Correa de Ecuador, Cristina de Kirchner de Argentina, Nicolás Sarkozy de Francia, y sus múltiples comités de payasos activistas y ONG’s asociadas.

Más merecido aún se tendrían cualquier premio el presidente colombiano por tomar el riesgo de tan difícil decisión, como la de autorizar semejante operación militar; más aún lo merecerían quienes la planificaron en primer lugar, y mucho más aún, los héroes anónimos que ejecutaron la misión, y los infiltrados que conviven al día a día con la infame guerrilla, haciéndose pasar por uno de ellos. Por no hablar de los miles de policías y soldados que han sacrificado sus vidas en nombre de la defensa de las instituciones nacionales, o los que han padecido mutilaciones, lo que no ha sido obstáculo para clamar activamente por la liberación de sus compañeros de armas.

Y dejando de lado a los héroes de guerra, están los verdaderos héroes de la paz. El ya hace varios años fallecido padre Rafael García Herreros por ejemplo, el mismo que se inventó “El Minuto de Dios”, obra que le ha dado miles de casas a los más humildes. O el padre italiano Javier de Nicoló, quien apenas llegó a Colombia apadrinó a miles de niños de extracto campesino humilde. O Jaime Jaramillo, un ciudadano del común que no aguantó más el espectáculo degradante de niños viviendo a la intemperie y bajo el más sórdido abandono estatal, y que a diferencia de muchos de nosotros, decidió hacer algo al respecto.

Dice un adagio, “Por sus obras los conoceréis”. Por ende, el espectáculo montado alrededor de la Betancourt es simplemente degradante. Hay ciertos honores, que cuando uno no se los ha ganado, en vez de enaltecerlo a uno, terminan por degradarlo. Quizás la opinión pública esté algo “hipnotizada” por el hit mediático del momento, o porque la Betancourt al contrario de sus seguidores y familiares, ha agradecido públicamente al presidente Uribe y a las fuerzas militares por su rescate. Pero estar a favor de la política de seguridad democrática del presidente Uribe, como lo estamos la gran mayoría de colombianos, es una cosa, y otra muy distinta, es ahora alabarla a posteriori so pretexto de reconocer hechos evidentes para obtener réditos políticos.

Y por qué no, es un acto de oportunismo, porque la Betancourt ahora alaba también a Sarkozy por una libertad que no fue gestada por él, ni por sus allegados. Es más, él se opuso a la política colombiana de la seguridad democrática, y por extensión al rescate militar, y movió todas sus influencias para impedir que un rescate se llevara a cabo. La medalla de “honor” que recibirá la Betancourt, a cambio de las alabanzas a favor de este impopular presidente francés -así lo indican las encuestas locales- es bajo tales circunstancias, un acto cínico e hipócrita. Sarkozy con su agenda política encaminada a recuperar prestigio y credibilidad a costa del bienestar de Colombia fracasó estruendosamente. Así de sencillo.

Aún estamos esperando las disculpas oficiales del gobierno francés, y de los comités franceses afectos a la Betancourt, por injerir indebidamente en la democracia de nuestro país, y por confabular en contra de la seguridad nacional de Colombia. Aún esperamos que el gobierno de Dinamarca defina sí es o no su política proteger a colaboradores del terrorismo. Aún esperamos que la evidencia hallada en los PC’s de alias Raúl Reyes incriminando a los presidentes Correa del Ecuador y Chávez de Venezuela, sea evidencia más que suficiente para una condena mundial por promover el terrorismo.

Y si no lo fuere, las declaraciones públicas de estos despreciables líderes políticos en contra de nuestras instituciones debieran ser evidencia autoincriminatoria suficiente. Pero más aún, esperamos el gesto ahí sí gallardo de la Betancourt, condenando todos estos hechos, si verdaderamente es tan imparcial, y si verdaderamente es la líder que pretende ser. Pero contra más tratan de no parecerse los unos a los otros, más parecidos terminan siendo. Seguramente la Betancourt dirá que "todo esto ocurrió a sus espaldas", parafraseando de manera irónica a su antagonista de antaño, el ex presidente colombiano Ernesto Samper Pizano, cuando se lavó las manos cual Pontius Pilatus en el Proceso 8.000. ¿Heroína francesa o vedette oportunista? Más claro no canta un gallo.

Pero héroes hay, y muchos. El Capitán Julián Ernesto Guevara de la Policía Nacional por ejemplo, quien murió por enfermedades sin tratamiento médico tras más de siete años de secuestro, y su madre Emperatriz, quien aún espera por la devolución de su cadáver, para darle cristiana sepultura. Y cómo olvidar al Intendente Luis Hernando Peña Bonilla, quien fue fusilado en el Caguán por orden de alias Mono Jojoy y de alias Martín Sombra, al parecer porque padecía de trastornos mentales que lo "hacían peligroso" para la guerrilla, según testimonio del recién liberado Subintendente de la Policía, Armando Castellanos Gaona.

Su madre Leonor, tampoco ha podido darle cristiana sepultura porque una vez más no le han entegado el cadáver de su hijo. Que mi Dios los reciba con honores en el cielo, y llene de bendiciones y consuelo a éstas y tantas familias colombianas, en estas horas aún muy dolorosas para la patria. Y por patria entiende uno al inmenso país compuesto por colombianos del común. Una patria de verdaderos héroes de carne y hueso, no un lugar artificial de ultramar que idolatra a una vedette afrancesada, y en donde todo lo que huele mal se disimula y enmascara con sofisticados perfumes. THL

ARTÍCULOS RECOMENDADOS: Hay más de un blogger analizando los pros y contras del impacto mediático de la liberación de Ingrid Betancourt, y la actitud de los grandes medios, sin que necesariamente las opiniones y argumentos sean coincidentes con lo expresado en este artículo. Pero se trata de reflexiones muy bien sustentadas y ampliamente debatidas.

En el blog Club de Artes y Letras, de Laura García: Algunos apuntes sobre el espectáculo mediático del momento: la liberación de Ingrid Betancourt – “Por favor no me crucifiquen por decir esto, pero hay que decirlo: el cubrimiento de la liberación de Ingrid Betancourt, ha sido exagerado y casi escandaloso. Voy más allá, creo que todo su secuestro tuvo un cubrimiento vergonzosamente exclusivista. Ella no es ni la única, ni la más importante de los secuestrados por las FARC, pero se le dio prácticamente ese estatus.”

En el blog ¿Comunicación?, de Víctor Solano: La liberación de Ingrid opaca el rescate de los demás – “Tristemente, hasta en las condiciones extremas, unos tienen más poder que otros. Los medios hasta ahora sólo han / siempre han hablado del rescate de la ex candidata a la Presidencia, Ingrid Betancourt y en segundo plano de los tres estadounidenses y los “otros” 11 miembros de la fuerza pública”.

En el blog Desde mi Caribe Colombiano, de Ricardo Buitrago: Únicos artífices de la exitosa liberación – “Como no hemos podido quitarnos el estigma del subdesarrollo y algunos desde el interior, coadyuvan a ello, desde fuera, oportunistas, aprovechando esa circunstancia parecerían aplicarnos la injusta apreciación de que todo lo del pobre es robado. Por eso ahora, más de uno quiere abrogarse para sí los méritos de la exitosa operación de rescate, que condujo a la liberación de quince secuestrados en poder de las FARC.”

En el blog Liberal Colombiano: El postoperatorio – “Sospecho que Uribe podría terminar ofreciéndole [a Ingrid] la Cancillería o como mínimo la Embajada en Francia. O incluso ser Comisionada de Paz. Ingrid salió más uribista que José Obdulio, elogiando la reelección y a Uribe. Sabe que si quiere ser presidente simplemente no puede irse de frente, al estilo PDA o Partido Liberal, contra un presidente con 90% de aprobación. Sería un suicidio político”.

domingo, junio 15, 2008

¿Un mundial sin Brasil?

Suena exótico, quizás por lo improbable, o quizás también porque para muchos fanáticos del fútbol, un mundial sin Brasil no sería mundial. Pero es absolutamente posible, al menos en teoría, de acuerdo a la lógica de las matemáticas y de la estadística. A la fecha de hoy, siendo 15 de junio, y habiendo perdido los cariocas un partido ante un equipazo como lo es Paraguay por dos goles a cero, pero habiendo perdido también contra el “patito feo” de la región -en lo que a fútbol respecta-, como lo es Venezuela, y por idéntico marcador en un partido amistoso, se me ocurrió la pregunta del "Qué pasaría si...". Aún están de cuartos en la clasificación general, justo un punto por encima de la “vinotinto” (Venezuela) precisamente, y aún falta mucha tela por cortar.

Las eliminatorias ni siquiera están a la mitad. Seguramente la estadística demostrará que la probabilidad de que Brasil entrara en una debacle continuada es más bien baja, y que se trata tan sólo de una mala racha. Aún así me intriga saber cual sería la respuesta de los hinchas brasileros, y del pueblo carioca* en general, ante una hipotética no clasificación de su equipo al Mundial de Sudáfrica-2010. Sin temor a exagerar, creo que ello sería un golpe peor para la nación auriverde que una sanguinaria dictadura militar, o una crisis económica sostenida y generalizada, o un desastre climático y humanitario a gran escala. Claro que como organizadores del Mundial del 2014, los pentacampeones tienen garantizada una "recuperación" de este golpe hipotético.

Los brasileros literalmente viven por y para el fútbol. Son el único equipo del mundo que no ha faltado a un sólo mundial. Para ellos no asistir a cualquier mundial de mayores, sería un desastre equiparable para su moral al de la derrota de los Estados Unidos en la Guerra del Vietnam, y ello a pesar de que el sentido común indicase que nada vale más que una vida humana, y mucho menos el orgullo por una camiseta de fútbol. Pero para el gobierno que estuviere eventualmente en el ejercicio del poder en ese momento, la situación sería más que incómoda. Los brasileros empezarían a buscar en quien desquitarse. Quizás empezarían a utilizar su tiempo libre en evaluar qué tan bien o mal anda la política en su país. Las exigencias y demandas del pueblo por la reducción del desempleo, por mejores condiciones socioeconómicas y más justicia e igualdad no darían espera.

Enfrentados con su realidad, quizás algunos cariocas decidieran iniciar una revolución. El país entraría en una racha de inseguridad interna, que ahuyentaría no sólo a los mercaderes de pases multimillonarios de los futbolistas, sino de productos básicos de exportación brasileros. O quizás, sólo quizás, la nación carioca asumiría la “hecatombe” con dignidad y entereza, y tratarían de entender los sentimientos de millones de hinchas de equipos humildes que hemos celebrado en su momento la sola clasificación a un mundial como una hazaña histórica. Quizás, como en esa película de boxeo de Sylvester Stallone llamada “Rocky II” buscarían el tal “ojo del tigre”, y volverían a sus raíces futboleras de antaño, esas de cuando el fútbol era un arte y una pasión, por encima de un artículo de mercadeo masivo. Y ahí si volverían para demostrar de qué están hechos, y por qué el de Brasil, se supone es el mejor fútbol del mundo.

Pero en el convulsionado mundo de hoy, mucho me temo que la primera versión apocalíptica, y según la cual, la supervivencia de toda una nación quedaría en veremos por un juego de noventa minutos con once tipos en pantaloneta contra otros once, luchando a sangre y fuego por impulsar un balón de cuero sintético dentro del arco de su rival, sería la más probable. También cabría preguntarse si la FIFA sería neutral ante una eventual debacle de este equipo. ¿Perderían demasiado dinero de no "meterle la mano" al asunto? ¿Los árbitros empezarían a equivocarse “más de la cuenta” a favor de Brasil durante la parte final de la eliminatoria? ¿Alegarían que perdieron porque les tocó jugar a una altura superior a los 2500 metros sobre el nivel del mar?

Supóngase además, que al final de la jornada Brasil igualara con Venezuela en puntos para el último lugar de los que entran, pero que una diferencia de gol a favor del primero no los clasificara. ¿Acusaría el presidente brasileño y sindicalista Lula Da Silva a su otrora amigo y homólogo venezolano, el "revolucionario" Hugo Chávez Frías de comprar árbitros con petrodólares? O si ese equipo del empate fuera Colombia por ejemplo, ¿qué harían? ¿Cómo reaccionaría la FIFA? ¿Habría rompimiento de relaciones diplomáticas entre los países empatados? Porque hace casi cuarenta años por ejemplo, en 1969, estalló una guerra entre Honduras y El Salvador. ¿El desencadenante? Un partido clasificatorio al Mundial de México-70 entre las selecciones nacionales de estos países.

Muchos dirán quizás que, “eran otros tiempos”, o que “eso por aquí no sucedería, ya que somos democracias maduras”. Pero…, algunos de los hinchas aquí en Colombia y en el mundo han asesinado a otros hinchas de equipos rivales, por partidos de muy poca monta. Aquel cinco de septiembre de 1993 cuando Colombia le ganó a la Argentina 5-0 en Buenos Aires por la clasificatoria al mundial de 1994, hubo 51 muertos por las celebraciones en nuestro país. Y los hinchas de los países “duros” del fútbol, como Argentina, Brasil, Inglaterra, Alemania o Italia, son capaces de “hazañas” muy superiores. ¡Bah! ¡¿Pero por qué me amargo el rato con situaciones hipotéticas?! Mejor disfruto mientras pueda. Y el día que Brasil no clasifique al mundial, o se estrelle un mega-asteroide contra el planeta, o lo que sea, pues cierro los ojos y me tapo los oídos. Igual no soy hincha de Brasil. Faltaba más…

NOTA 1 (19/6/2008): *: Gracias a Titowed que me hace una observación sobre el empleo erróneo en este artículo del gentilicio 'carioca', toda vez "que no es correcto llamar a Brasil como la nación carioca o la selección carioca, los cariocas son solo los del estado de Rio de Janeiro, es como si al referirse a Colombia se dijera la nación paisa o la nación cachaca".

NOTA 2 (19/6/2008): Falta un partido de la fecha que se jugará hoy entre Venezuela y Chile, si cualquiera de los dos gana, podría subir al tercer o cuarto lugar de la tabla, pues ambos tienen siete puntos y con una victoria serían diez puntos, igualando a Colombia, y definiéndose la posición por diferencia de goles a favor. Brasil con nueve puntos se desplazaría al quinto lugar, aún en la zona de clasificación pero con repechaje. Se publicará en este blog una tabla con las posiciones actualizadas una vez se conozca dicho resultado.

domingo, junio 08, 2008

Crónica sobre las paradojas de una reelección

Cuando hace un poco más de dos años muchos colombianos se oponían a la reelección, no todos lo hacían necesariamente porque no estuvieran de acuerdo con muchas de las políticas del actual gobierno. Pero en ese sentido, la política de seguridad democrática, y que sólo empezó a mostrar logros evidentes e innegables en estos últimos dos años del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, le dio la razón a quienes se pusieron la camiseta de la reelección. Valga aclarar en aras de la honestidad y sinceridad, que hasta entonces las críticas por el estilo a veces autoritario del gobierno, junto a los relativamente modestos resultados de esta política, hacían pensar que no habría más logros significativos. Felizmente muchos de nosotros estábamos errados.

Los golpes contra el narcotráfico, el paramilitarismo y la guerrilla han sido contundentes, y la credibilidad de las instituciones policivas y judiciales, así como de las fuerzas militares, es bastante alta. Ello a pesar de graves escándalos como el de la Masacre de Jamundí, la infiltración del DAS, la parapolítica en el congreso, y ahora la farcpolítica que se le viene encima al país -aunque como es de suponerse esta última salpica gravemente a los integrantes de la oposición y no al ejecutivo, pero sí al legislativo-. De todas maneras todo esto se suma a la noción pública general de que el congreso es probablemente la institución más corrupta del país, y la única en que la política de seguridad democrática no ha redundado en una mayor confiabilidad, sino todo lo contrario, un objeto de vergüenza nacional.

La crisis institucional
También han existido una serie de cuestionamientos alternativos entre el ramo ejecutivo y el judicial, primero con la Corte Constitucional, y luego con la Corte Suprema de Justicia, además de rencillas de leguleyos entre las cortes mismas. Pero más allá de los cuestionamientos por una supuesta politización de la justicia, este ramo funciona más o menos bien, con sus altibajos, claro está. Pero el ramo legislativo como se decía, va de mal en peor. Los opositores de Uribe no dudan en acudir a la demagogia para insultar al jefe de estado, señalándolo por ejemplo como un supuesto futuro Alberto Fujimori, o comparando su eventual proyecto de reforma constitucional con las maniobras fujimoristas para perpetuarse en el poder, y que en el caso colombiano lo que pretende es que vía referendo popular se posibilite la segunda reelección de Uribe.

Además condenan al gobierno por dejar moribunda la reforma política y su ley de la “silla vacía”, una propuesta encaminada a que se castigue a los involucrados en procesos criminales por alianzas con grupos armados ilegales con la pérdida definitiva de la curul, cuando haya medidas cautelarias y/o penas condenatorias definitivas. Siendo esta última una medida justa, y de asepsia moral y ética de este desprestigiado congreso, si se quiere, no hay que olvidar que existe también un problema de representatividad en el poder -es decir, mantener las mayorías uribistas-, y que aparentemente favorecería a los partidos políticos de oposición, es decir, al Polo Democrático Alternativo y al Partido Liberal Colombiano. De ahí que esta medida no sea considerada "justa" por parte del uribismo.

Pero con dineros ilegales o sin ellos, es claro que la gran mayoría del pueblo colombiano votó por sus senadores y representantes sin coacción de por medio, salvo en lo municipios dominados por paramilitares y guerrilla, claro está, y cuyo caudal electoral hubiera sido insuficiente para modificar la composición actual del congreso en primer lugar. Es decir, votaron por los congresistas elegidos porque estaban con Uribe, supuestamente. El delito electoral, muy grave por cierto, de quienes se financiaron con dineros oscuros, no implica por tanto que los votantes hayan salido a las urnas a depositar sus votos con un revólver en la cabeza. Pero además, habría que aplicar la misma medida a los congresistas colaboradores de la guerrilla. El problema es que para cuando estas investigaciones surtan efectos legales, la oposición ya habrá sacado ventaja de su mayor representatividad en el congreso, para frenar la agenda legislativa del gobierno, o para forzar a negociar una no reelección, por ejemplo.

La parapolítica y el oportunismo de la oposición
Por otra parte los crímenes de la parapolítica lo que implican legalmente es que la publicidad y las relaciones corruptas facilitaron injustamente que unos candidatos se destacaran por encima de otros, de manera que esto redundaba en su elección. ¿Debe revocarse el congreso de manera parcial o total por esto? Exactamente esto alegaba el ex presidente Andrés Pastrana Arango cuando perdió las elecciones presidenciales frente al ex presidente Ernesto Samper Pizano en las elecciones para el periodo de 1994 a 1998, y que resultaron ser objeto de un financiamiento por parte del Cartel de Cali con unos 5.000 millones de pesos de ese entonces, según un famoso “narcocassette” que dio origen al famoso Proceso 8.000. Medio país exigía la renuncia de Samper, liderados por Pastrana. Y salvo por la visa para viajar a los Estados Unidos que le fue revocada a Samper, el resto del sufrimiento corrió por cuenta del pueblo. Como siempre.

No deja de ser irónico entonces que Samper haga parte ahora de quienes proponen incluso la revocatoria de todo el congreso, y además presionan paralelamente por un supuesto acuerdo humanitario con las Farc. Y más irónico aún, que él y su archienemigo Pastrana coincidan en esta idea según la cual hay que debilitar la política de seguridad democrática, y poner en grave riesgo la vida de cuarenta millones de colombianos que sentimos físico asco por la guerrilla y sus simpatizantes, para poder mejorar las relaciones con los gobiernos beligerantes de Ecuador y Venezuela, entre otras cosas dudosas. Ni hablar del Despeje del Caguán durante la era Pastrana que siguió a la de Samper, y que sólo sirvió para fortalecer a estos terroristas una vez más.

Teodora Bolívar, ¿la verdadera jefe del Partido Liberal?
Aún así, es necesaria una depuración del congreso que garantice que sus integrantes no tengan más nexos con grupos armados ilegales, o que defiendan sus intereses, en vez de trabajar con honorabilidad para el pueblo que los eligió. Ahí aparece entonces la senadora Doña Piedad Córdoba, alias ‘Teodora Bolívar’, una fiel sirviente de las Farc, de acuerdo no sólo a sus coincidencias ideológicas con este grupo terrorista, sino además a graves denuncias de múltiples medios. Y ante sus escandalosas y gravísimas injurias en contra de Uribe, y más encima, laureles a las acciones genocidas de alias ‘Manuel Marulanda Tirofijo’, el ex presidente César Gaviria Trujillo, máximo jerarca del Partido Liberal, responde con tibias y tímidas críticas por la utilización de un lenguaje "subido de tono".

Y no está sólo, pues según la Revista Semana, la senadora está actuando de manera legítima: “Son actos que merecen ser condenados, que mancillan la dignidad nacional, y que, con razón, enfurecen a la mayoría de los colombianos. Pero sus opiniones no son un delito. Piedad, como todos los ciudadanos, es libre de pensar, opinar y decir lo que quiera. Y, con la investidura de congresista, no pierde ese derecho. Si ella quiere seguir insultando al Presidente, criticando el establecimiento, elogiando a Chávez o coqueteando ideológicamente con las Farc, podrá seguir haciéndolo sin que por ello le tengan que dictar orden de captura. Porque en el derecho a la libertad de expresión y opinión radica uno de los pilares fundamentales de la democracia. Y más aun si esa opinión no le agrada a la mayoría. Que Piedad vocifere aleluyas a la guerrilla o diga cosas que muchos no quieren oír no la convierte en una delincuente, sino en una disidente.”

Olímpica la manera en que este medio “independiente” desconoce las implicaciones penales que tiene ser un colaborador de un grupo terrorista. Peor aún. En este mismo artículo reconocen y citan un e-mail del PC de alias ‘Raúl Reyes’, y donde Piedad Córdoba les aconseja textualmente a los comandantes de las Farc no liberar a Ingrid Betancourt, porque es el secuestrado más valioso que tienen, en otras palabras. Y además desconoce públicamente la legitimidad del estado y sus instituciones, sugiere a otros países que corten lazos diplomáticos con Colombia, hace acusaciones infundadas que tienen graves implicaciones penales, y finalmente hace apología del delito, cuando la violencia proviene de la izquierda recalcitrante del país. Aún así, hay mentes dizque intelectuales que consideran que lo suyo es un acto político legítimo, muy lejos de la "traición a la patria" según ellos. Se trata de algo llamado “disidencia”. Y Gaviria, un consentido de este medio periodístico, ha defendido el supuesto “derecho a disentir” de 'Teodora Bolívar' más de una vez, aún a este grave nivel de injuria, y más allá de que en días recientes supuestamente la haya “regañado”. Vaya concepto de democracia.

La continuidad de la seguridad democrática
Por otro lado, si bien la guerrilla está diezmada, no está acabada, desafortunadamente, como lo advirtiera vehementemente el periodista y columnista político Jaime Restrepo del Sistema Atrabilioso. De ahí que cuando el presidente colombiano señala que hay que reelegir la continuidad de la política de la seguridad democrática, interpreta el sentir de la gran mayoría de los colombianos. Otra cosa muy distinta es, por supuesto, su segunda reelección, que no es conveniente ni a la legitimidad de las instituciones en cuanto a la forma en que estas se constituyen, ni a él mismo, como político. Sería preferible que se volviera a presentar como candidato presidencial en el 2014, para lo cual estaría plenamente habilitado. Pero...

Por supuesto, la gran incógnita que se viene manejando desde inicios del gobierno de Uribe es, ¿quién sería la persona llamada a sucederlo? Porque uno de los más opcionados, como lo era el ex senador Germán Vargas Lleras, ya sacó a flote su debilidad de carácter, oportunismo sin escrúpulos, y falta de firmeza al no colaborar efectivamente en la aprobación de la reforma política. Se fue dizque de vacaciones, y luego dijo que renunciaba a su cargo -justo ahora- para facilitarle el trabajo a su reemplazo temporal, ya que dicho reemplazo estaría así legalmente habilitado para aprobar la reforma, no existiendo ya un supuesto régimen de inhabilidades para votar, de acuerdo al reglamento del congreso.

Pero hay que decirlo, un “verdadero varón” da la cara y no hace mandados, sino que él mismo mete las “manos en la masa”. No así Vargas, más interesado en anticiparse a las posibles consecuencias de la renuencia de Uribe a ser candidato una vez más, por lo que lo que quiere es abonar el terreno para ser él ese “elegido” y “sucesor” de Uribe. Pero, ¿con qué credibilidad? Porque dice la sabiduría popular, que cuando un barco se hunde, el capitán es el último en abandonar su nave. No así en este caso, donde uno de los potenciales sucesores más apreciados por muchos colombianos, incluyéndome, se tiró cobardemente por la borda de la nave y dejó su partido político a su suerte, y con varios de sus integrantes vinculados al escándalo de la parapolítica.

El naufragio de este partido político liderado y fundado por Vargas, y llamado Cambio Radical, es inminente. Mientras tanto los demás congresistas se declaran “inhabilitados” para votar la reforma, por diversas razones. De esta manera se hunde la iniciativa por razones de forma, más que de fondo, aparentemente, pero Vargas salva su responsabilidad moral y ética olímpicamente -según él-, pues dirá que el “quiso facilitar las cosas”, cuando en realidad estaba evitando liderar una reforma, que si bien puede ser que no convenga a los intereses del gobierno, ni a quienes lo apoyamos de una u otra forma, era necesaria para darle más transparencia al mismo.

Entonces dicen “los que saben”, que Vargas es una especie de "maestro del ajedrez político", porque o bien espera ser declarado por Uribe como su sucesor, o bien, al ver truncadas sus aspiraciones políticas, podría fusionarse de nuevo con el liberalismo oficialista, y por extensión con la izquierda, pues ya ambos partidos han anunciado públicamente que se unirán de una manera u otra para llegar al poder, y cómo lo harán, según se presente o no Uribe para una segunda reelección. Uribe ha sido un gran estratega político en líneas generales, y a pesar de todo lo anterior, pero una de las debilidades de su estrategia siempre fue tratar de sellar alianzas con “Raimundo y todo el mundo”, lo que a la poste conlleva a este tipo de desenlaces. En esa medida le cabe algo de responsabilidad en la inducción de esta "hecatombe".

¿La elección del mal menor?
Pero así como hay aliados débiles, hay algunos fuertes. Sin duda alguna hay que mirar hacía la familia Santos y compañía, que ya ocupan los cargos de vicepresidente, ministerios de defensa y medio ambiente, etc, y posiblemente también hay que mirar hacía el Partido Conservador Colombiano. Pues es perfectamente plausible, que los conservadores sean la fórmula vicepresidencial del próximo presidente, bien sea éste de apellido Uribe o no. Pero tendrán que llegar a algún tipo de acuerdo burocrático con el Partido de la U. Y a la hora de repartir puestos, en el partido que sea, el apetito suele ser voraz. El caso es que por ahora la segunda reelección de Uribe sigue siendo una especulación, mientras no anuncien lo contrario.

Lo malo es que las huestes uribistas “más leales” –o “menos desleales”, según como se mire- no gozan del apoyo y aceptación popular del que goza Uribe. Claro, en realidad ninguno de los anteriores lo hace, ni siquiera Vargas, ni mucho menos el ex presidente César Gaviria Trujillo, un probable candidato opositor en caso de que Uribe se lance una vez más. Sería una cuestión de que Uribe se defina y de el “guiño” a los probables elegidos, pero ello no ocurrirá sin divisiones y nuevas disidencias, como la posible salida del “círculo de confianza” del gobierno por parte de Vargas Lleras, por ejemplo.

Pero todo este extenso tratado aquí ilustrado, no viene al caso cuando deducimos dos verdades vitales para nuestra magullada democracia: La primera, es que sin duda alguna debe asegurarse la continuidad de la política de seguridad democrática. Si la única alternativa para que esto suceda, es reelegir a Uribe, tocará reeligirlo, aunque ello será dañino para las instituciones democráticas a largo plazo. La segunda, es la razón fundamental por la que una segunda reelección es inconveniente en primer lugar: porque así como gozamos hoy de un primer mandatario que más o menos interpreta las necesidades más apremiantes de la patria, asimismo el día de mañana podría estar en el poder algún líder demagógico, por el estilo de Gaviria, Pastrana o Samper.

Y qué desastre hubieran sido, o serían, hasta 12 años de desgobierno de uno de estos mediocres políticos, y que ya demostraron su estruendoso fracaso como líderes de la nación. César Gaviria Trujillo, tan débil como fue con el narcotráfico y la delincuencia común, por ejemplo; Andrés Pastrana Arango con sus nefastas “zonas de distensión” multiplicadas por tres –quizás más-, o el sinvergüenza del Ernesto Samper Pizano declarando que no se hace responsable por los desastres morales y materiales de su gobierno, porque “ocurrieron a sus espaldas”. Y peor aún, ténganse duro, la ahí si hecatombe de un gobierno de izquierda putrefacta aliada con los chavistas, esos mismos que claman que la guerrilla es un actor político legítimo, que la Guajira es de Venezuela, y San Andrés de Nicaragua, que alias ‘Tirofijo’ fue un líder revolucionario benévolo, que la Interpol está al servicio del "Imperio", que el Irán es un modelo de nación a seguir..., mejor dicho, si César Gaviria dijo el día de su posesión como presidente que dizque "Bienvenidos al futuro", seguramente sus amigos polistas dirían "Bienvenidos al Socialismo del Siglo XXI".

Dios salve la patria.


ACTUALIZACIÓN (11/6/2008): Los siguientes artículos recomendados no necesariamente reafirman o contradicen los argumentos planteados en este post, pero aportan más elementos de juicio a esta complicada coyuntura política:

REVISTA SEMANA (9/6/2008): '¿Por qué a Uribe no le conviene anunciar aún si se lanzará una tercera vez?'.

EL COLOMBIANO (11/6/2008): 'Oposición se organiza para frenar reelección'.

REVISTA SEMANA (10/6/2008): 'El representante Roy Barreras denunció a Piedad Córdoba tras sus comentarios sobre Tirofijo. - Las opiniones sobre la Senadora están divididas dentro del Partido Liberal. Mientras algunos la rechazan, otros la apoyan. Vea el video'.

EL TIEMPO (10/6/2008): 'Así fue el "velorio" de la reforma política, que no pasó del séptimo debate'.

EL TIEMPO (11/6/2008): 'De candidatos y periodistas' - Rafael Pardo renuncia a su columna en EL TIEMPO para anunciar su candidatura presidencial.