jueves, junio 01, 2006

Cuando la radio reinaba

Me llegó un mail buenísimo desde Santander. Es impresionante la imaginación y el tremendo sentido del humor que tenían los locutores radiales colombianos, en una época en que la televisión aún no era un medio masivo de comunicación, sino un artículo de lujo. Eran los años sesenta, según el autor (anónimo, desgraciadamente) que recopiló estas joyas publicitarias. Para los que sean de la generación de la Guayaba, o más recientes, este documento prueba que nuestros progenitores no eran tan puros e inocentes como pretendían hacernos creer.
Pero bueno, no más carreta y a lo que vinimos.


Las cuñas de doble sentido de la radio en los sesenta
ANÓNIMO

Algunos radioescuchas veteranos quizás recuerden las marcas, pero lo que seguramente no olvidan es el picante de los comentarios. Cuando las lea..., póngale tono de locutor como de Radio Santa Fé.

“Señorita: si su novio llega borracho y se lo pide, déselo… Sí, déle un par de Alka Seltzer… ¡Y adiós a esa borrachera!”

“Señora: ¿No le entra bien? ¿Le maltrata la punta? ¿Le duele mucho atrás? ¿Siente desmayarse?... Es porque sus zapatos le quedan chicos, llévelos a la Remontadota Italiana y se los suavizarán.”

“Caballero: ¿Tiene problemas porque se le para constantemente? Algo anda mal en su reloj…, llévelo a la Relojería Suiza y se lo dejarán como nuevo.”

“Señorita: ¡Mucho cuidado! No se lo deje meter del viejo…, exija que le den del nuevo y calientico pan de la Panadería Santa Mónica.”

“Señora: Si ya su marido no se la quiere comer... es porque esa ensalada no tiene el rico sabor de Vinagre Salmol.”

“Señora: ¿Le gusta que su marido lo tenga duro o blando? No lo piense más. Mándele a planchar el cuello de sus camisas con Almidón El Rey.”

“Caballero: ¿Le duele la cabeza al meterlo? Claro, esto le pasa por no usar sombreros Barbisio.”

“Señora: ¡Póngase en cuatro! ¡Sí! Póngase en cuatro horas de Barranquilla a Maicao, viajando en los confortables buses de pullman Brasilia.”

“Caballero: Recuerde ese polvo que se echa con la mano…, ¡y no es paja! ¡Es el nuevo Polvo Mexsana!”

“Señorita: Si su mamá se mete el dedo y su hermana también, ¡No haga usted lo mismo! Use Palillos Fígaro.”

“Caballero: ¿Sabe por qué a su novia le gusta tocárselo? Porque sabe que ese disco suena bien en su nuevo equipo Sony.”

“Señorita: ¡No se deje meter Esso! Cuando mande a lubricar su vehículo, exija Texaco.”

“Señora: lo que usted siempre quería... ahora le caben ¡hasta los huevos! Sí, hasta los huevos le caben en su nueva Nevera Icasa.”

“Señora: ¿Las quiere tener arriba? ¿No le gusta que se le caigan? ¿Las quiere tener siempre templadas? Sus medias sólo lucirán bien con Ligueros Leonisa.”

“Caballero: ¿Se le para de repente? ¿Se le derrama el líquido? Esto es señal de que su carro necesita Bujías Prestolita.”

“Señora: Dígale a su marido que le eche tres.. ¡Sí! Tres gotas de colirio Eye-mo todas noches en cada ojo y le amanecerán frescos y relucientes.”

“Caballero: hágasela suave y placenteramente. Su afeitada le proporcionará un suave placer con la crema de afeitar Mennen.”

1 comentario:

Víctor Solano dijo...

Hola Thilo: solo pasaba a reportar sintonía y a invitarte a ti y a tus lectores a pasar por: http://solanoconsultores.blogspot.com/ a ver el ultimo post que tiene que ver con los congresistas escritores que se pensionan facilito al publicar libritos.

Saludos, VS